Según los datos de la Dirección General de Tráfico, el 2016 se registraron 1.038 accidentes muertos en las carreteras españolas. Sin duda, la seguridad vial se ha convertido en la máxima prioridad tanto por organismos públicos como por los fabricantes de vehículos, y en los últimos años hemos visto varios ejemplos de cómo la tecnología ha permitido avanzar en este campo.

6 avances tecnológicos para la seguridad en el automóvil

En este artículo repasamos seis innovaciones que han mejorado los estándares de seguridad de nuestros coches.

1.- Visión absoluta de lo que nos rodea

Cada vez es más común que los coches vengan equipados con todo tipo de cámaras incorporadas a la carrocería. En un inicio, su función era asistir al conductor en el aparcamiento, pero esta tecnología ha evolucionado hasta permitir una visión perimetral, que permite controlar todo lo que rodea al vehículo.

La instalación de cámaras ha ido acompañada de la de todo tipo de sensores, que son la base de algunos sistemas de seguridad que nos permiten mantener la distancia respecto al coche que tenemos delante, detectar todo tipo de obstáculos que nos podemos encontrar u otras innovaciones que veremos a continuación.

2.- Seguir el carril

Una de las tecnologías que ha permitido la aplicación de sensores es la que nos permite seguir siempre los carriles marcados en la carretera. Muchos de los accidentes que se dan en la actualidad son consecuencia de una salida del carril y, después de años de desarrollo tecnológico, los fabricantes comienzan a instalar sistemas para que el coche tenga la capacidad de mantenernos dentro de las dos líneas por sí solo.

En general, hay dos maneras de hacer funcionar el sistema: la primera, como un programa de alarma que nos avisa si estamos abandonando el carril para que nosotros mismos volvemos; y, la segunda, el modo automático, que dota al coche de la capacidad de mantenerse. Se trata de una opción útil para la conducción en vías de más de un carril, por lo que la tecnología se pausa cada vez que activamos uno de los intermitentes.

3.- Alerta de puntos muertos

Otra de las tecnologías derivadas de la instalación de sensores. Uno de los grandes peligros en los cambios de carril o de dirección son los puntos muertos de los retrovisores. Aquellos elementos que no podemos ver porque quedan escondidos en el espejo.

Tecnologías como el BLIS de Ford minimizan este riesgo gracias a un sistema de radares situados en los laterales del coche, que activa una alerta visual en el retrovisor cuando iniciamos un adelanto o un cambio de carril y hay elementos que podrían estar en este punto muerto.

4.- Revisiones médicas constantes

En los últimos años se han popularizado los vehículos con sistemas de monitorización de constantes y, incluso, de frecuencia en el parpadeo para alertarnos en situaciones de cansancio que nos inhabiliten para seguir conduciendo. Esta tecnología ha seguido creciendo hasta el punto de que, hoy en día, encontramos auténticos asistentes médicos digitales a nuestros vehículos.

Un ejemplo es el sistema ECG desarrollado por Seat. Esta tecnología permite la monitorización constante de nuestras constantes vitales gracias a todo tipo de sensores instalados en el asiento del conductor. En caso de detectar una anomalía, el coche nos puede recomendar detener la conducción o, incluso, enviar una alerta a los servicios de emergencia en caso de sufrir situaciones inesperadas, como un ataque al corazón, al volante.

5.- Estabilidad garantizada

Otro de los campos en el que los vehículos han mejorado constantemente. Una de las últimas novedades es el sistema de estabilidad electrónica, que, a través de unos sensores, detecta situaciones de peligro -como cambios repentinos de dirección o fallos en el sistema de frenada- y ajusta la velocidad de cada rueda por anula lar la posibilidad de derrapar y garantizar la estabilidad del vehículo.

6.- Aviso de urgencia

A pesar de los continuos avances tecnológicos en materia de seguridad, muchos accidentes son prácticamente inevitables. En casos así, la prioridad es reducir al máximo el daño ocasionado. Uno de los sistemas más efectivos para conseguirlo es el de llamadas automáticas.

Gracias a los sistemas de sensores, los vehículos identifican las situaciones en que han sufrido un accidente y tienen capacidad para ponerse en contacto con los servicios de emergencia más cercanos y dan la opción de establecer contacto con el interior del coche para a que los ocupantes puedan informar sobre su estado.

Es una de las innovaciones más promovidas por las instituciones públicas, hasta el punto de que el Parlamento Europeo calcula en 2.500 las vidas que se podrían salvar con la universalización de esta tecnología.

 

La tecnología no deja de evolucionar y en los próximos años veremos sistemas de seguridad que acercarán el riesgo de accidente al mínimo.
Si quiere conocer los sistemas de seguridad disponibles en su próximo coche, consulte los profesionales de Ciutat del Motor.

2 comentarios
  1. Partyahorro
    Partyahorro Dice:

    Sin duda los avances tecnológicos en materia de seguridad reducirán cada vez más la siniestralidad en carretera, pero al final está en nuestras manos, como conductores, tener más civismo y sobretodo más prudencia.

    Responder

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