Avaries més freqüents en un cotxe

El mantenimiento de un vehículo puede ser caro si no conocemos las estrategias para evitar las reparaciones más frecuentes de los coches.

Uno de los propósitos de año nuevo que no puede faltar en ninguna lista es conseguir ahorrar. La mejor manera para lograrlo es rebajando los gastos y una conducción eficiente es una de las formas más efectivas para conseguirlo. En este mismo portal hemos explicado cómo reducir el gasto en gasolina. En esta ocasión veremos cuáles son las averías más frecuentes y cómo evitarlas.

Suspensión y barra estabilizadora

Uno de los motivos más recurrentes por tener que visitar nuestro mecánico de confianza es la reparación de nuestras suspensiones y la barra estabilizadora, que es la fijación que une dos ruedas de un mismo eje. En principio, ambos elementos están diseñados para aguantar toda la vida útil del vehículo, ya que tienen un deterioro menor si no conducimos con brusquedad.

Claro que, si los mecánicos no paran de reparar tanto estos elementos es porque nuestra conducción no es la mejor. La mejor manera para garantizar el mantenimiento de estos dos componentes es evitar las situaciones en las que el coche pueda sufrir, como subir sobre el bordillo para aparcar o entrar en los baches artificiales que encontramos en las zonas urbanas sin reducir suficientemente la velocidad.

Con estas prácticas tan habituales acabamos desgastando unas piezas que no deberían sufrir excesivamente y, incluso, podemos acabar partiendo la barra, y su sustitución no es precisamente económica. Al margen de estas dos piezas, las prácticas descritas anteriormente también pueden dañar nuestros neumáticos o las llantas del coche.

Sistema eléctrico

Siendo sinceros, pocas cosas podemos hacemos ante una avería del sistema eléctrico. También es un elemento producido por aguantar la vida útil del coche, pero un error por repercutir en un mal encendido, en la inyección o en el elevalunas, por ejemplo. En general, será el primer elemento que revisarán el taller cuando dejamos el coche.

En situaciones ideales, podemos solucionar el problema reprogramando la centralita, con un coste elevando, pero asumible, pero en algunas situaciones la tendremos que sustituir. Lo más indicado en estos casos es acercarnos a nuestro taller en cuanto nuestro coche en envíe el más mínimo aviso.

Chasis

Si tenemos la opción de aparcar nuestro coche en un espacio cerrado o en zonas urbanas, no debería suceder, pero los coches expuestos a humedad y suciedad pueden llegar a generar óxido en la parte inferior del chasis. El problema de esta avería es que no es visible hasta que no empieza a aparecer por los laterales.

La solución pasa por revisar la parte inferior del coche con la ayuda de un elevador cada vez que tengamos que pasar una revisión. Una detección a tiempo del problema nos permitirá reparar la zona simplemente puliendo el espacio afectado y repintando. Una solución mucho más económica que si actuamos sobre el problema una vez al óxido a aparecido en las partes visibles del coche.

Aire acondicionado

Quizá no somos muy conscientes, pero las cosas también se estropean por no utilizarlas con frecuencia. Y esto es lo que ocurre muchas veces con el aire acondicionado de nuestros coches. Una manera de detectarlo es a través del olor que expulsa o si tira aire caliente incluso cuando seleccionamos las temperaturas más bajas.

En el mejor de los casos, sólo será necesario cambiar el gas del que se alimenta el aire y empezar a pensar en activarlo con más frecuencia. Pero si detectamos el problema demasiado tarde podríamos tener que cambiar el compresor, lo que disparará la factura.

Motor

No dedicamos mucha atención, pero el aceite es un elemento esencial en el funcionamiento del motor y la utilización de un producto en mal estado puede terminar afectando a la salud del coche.

El aceite debe favorecer la lubricación del motor y, para hacerlo, debe estar lo más limpio posible. En caso contrario, el sistema de filtrado del motor se obstruye. Lo mejor es que la solución es sencilla: basta con cambiar el aceite una vez al año.

Debemos tener cuidado también con posibles fugas, ya que puede afectar a la mecánica del coche. Por fe ello, tan sólo tendremos que ver si el coche deja manchas en el suelo cuando lo dejamos aparato o si nuestro vehículo nos indica niveles muy bajas a través de una alarma. Resolver estas fugas no debería suponer una gran inversión.

1 comentario
  1. Alberto Fernández
    Alberto Fernández Dice:

    Evidentemente no me voy a poner yo mismo a arreglarlas. Pero viene bien saber identificarlas. Primero, para saber cuándo es urgente acudir a un taller. Y, segundo, para que no te engañen.

    Responder

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