La DGT recuerda que, de la misma manera que conducir con chancletas, sin camiseta y con un brazo fuera de la ventana puede ser motivo de infracción de tráfico, llevar un vehículo con abrigo grueso, guantes y botas de montaña puede vulnerar el reglamento. La normativa considera que llevar un coche con este tipo de ropa y complementos pueden limitar la libertad de movimientos necesaria para conducir con seguridad.

¿Multa por conducir con botas?

También el calzado invernal puede traicionar al automovilista y empeorar su conducción: unas botas grandes complican el uso de los pedales, por ejemplo, porque pesan más, distorsionan el tacto habitual de los pies e incluso pueden engancharse entre el acelerador y el freno en un movimiento brusco.

El artículo 18.1 del capítulo 1 que recoge la normativa general de circulación establece que:

“El conductor de un vehículo está obligado a mantener su propia libertad de movimientos, el campo necesario de visión y la atención permanente a la conducción, que garanticen su propia seguridad, la del resto de ocupantes del vehículo y la de los otros usuarios de la vía”

Elementos como las botas de montaña y los guantes pueden ser unos elementos que podrían afectar al correcto control del coche, recomiendan que el calzado debe:

  • De tomar bien el pie
  • No impedir la libertad de movimiento
  • Debe garantizar la adherencia
  • Cómodo y ligero
  • Transpirable para evitar que el pie sude.

El Congreso endurece las sanciones por evitar accidentes de tráfico

A partir de ahora, los conductores también tendrán que tener en cuenta la entrada en vigor de la nueva ley de tráfico. Es una ley que lleva más de medio año debatiéndose, y los principales cambios son para endurecer sanciones. El objetivo es reducir a las víctimas y los accidentes de tráfico.

 

 

A los ojos de un agente, el uso excesivo de ropas invernales podría contravenir esta norma y –como infracción leve– traducirse en una sanción de hasta 100 euros; se imponen 80, habitualmente.

Luz de ayuda

Luz de ayuda

Hoy en día es obligatorio llevar con nosotros varias cosas a la hora de conducir: el carnet de conducir, el seguro de coche y un chaleco reflectante. A parir de enero de 2026 la luz de emergencia portátil servirá para indicar al resto de vehículos que hemos sufrido un accidente o que nos encontramos una situación de peligro. La incorporación de esta señal luminosa pretende sustituir los triángulos actuales.

¿En qué casos debemos usar el equipamiento de alerta?

En el caso de sufrir un accidente o avería, que nos obligue a inmovilizar el coche en la carretera, debemos hacer uso de los elementos de preseñalización para avisar del peligro al resto de vehículos que circulan.

Equipamiento obligatorio que debemos llevar en el coche

En la actualidad, y con la finalidad de garantizar la seguridad de los conductores, la DGT obliga a llevar los siguientes materiales:

  • 2 triángulos de señalización del peligro, que serán sustituidos por la luz de emergencia homologada v-16 en 2026.
  • 1 chaleco reflectante de alta visibilidad, siempre que salgas del vehículo, en la calzada y el arcén.

⚠️ Además del uso de estos dos elementos, se deben activar los intermitentes de emergencia. Se pueden usar también las luces de posición o gálibo en casos de baja visibilidad, amanecer o atardecer, y en autopistas y autovías.

¿Cómo funciona una luz de emergencia V-16?

  • La luz de emergencia se coloca en el techo o los laterales exteriores del coche. 
  • Emite destellos intensos y giratorios de color naranja para alertar al resto de vehículos. 
  • La batería funciona con pilas, no requiere toma de corriente eléctrica.
  • Tiene una autonomía aproximada de 2,5 horas.
  • De noche da una visibilidad de hasta 1 km de distancia.
  • En algunos casos, hay una opción con linterna de luz blanca para iluminar dentro del capó y el motor. 
  • En algunos casos incluyen GPS.

Las luces de emergencia, que serán válidas a partir del 1 de enero 2026, deberán disponer de un sistema de geolocalización por GPS, que permita a la DGT conocer la posición exacta del vehículo mediante la nube DGT 3.0.

Luz de ayuda

Luz de ayuda

¿Qué precio tiene una luz de emergencia para coche?

Actualmente, se puede adquirir una luz de emergencia por unos 20 o 30 euros. Es importante asegurarse que es un modelo homologado v-16.

Alertar sin apearse del vehículo

La luz de emergencia v-16 dispone de una base magnética que permite fijarla en la carrocería del coche. El conductor puede colocarla con la mano a través de la ventanilla, y sin tener que salir del vehículo. Esta es una ventaja importante, ya que en la actualidad no existe otra manera de colocar los triángulos que no sea desplazándose a pie por la calzada, con el riesgo de ser atropellado.

🚨 Ante una situación de peligro en la carretera, ponte el chaleco reflectante, activa los intermitentes de emergencia, y coloca los triángulos o la luz de emergencia para alertar al resto de vehículos y evitar una colisión. Si hay heridos, llama rápidamente al 112.

¿Por qué desaparecerán los triángulos?

Uno de los motivos del cambio es precisamente el peligro que comporta colocar los triángulos en la vía, una medida que ha provocado muchos atropellos. En 2019, 117 personas murieron en las carreteras, y muchas de estas la perdieron precisamente en estas circunstancias: las atropellaron al bajar del vehículo  – en algunos casos sin chaleco reflectante – para poner los triángulos de señalización. De hecho, este tipo de atropello es cada vez más común. Por eso la DGT ha decidido tomar medidas.

Luz obligatoria en 2026

La luz V-16 será obligatoria el 1 de enero de 2026, cuando sustituirá definitivamente a los triángulos. Mientras tanto, pueden seguir utilizándose indistintamente ambas opciones.

¡Atención! El uso de la V-16 se permite desde el pasado 1 de julio de 2021, pero los dispositivos que están actualmente a la venta no serán válidos en 2026 porque no cuentan todavía con el sistema de geolocalización. Las nuevas luces homologadas se podrán adquirir a partir de diciembre de 2021 y la DGT contará con una página web que recogerá todos los modelos permitidos (será en la dirección http://www.dgt.es/v16, todavía no habilitada).

La niebla es de los fenómenos atmosféricos que más reducen la visibilidad en carretera. Igual que un aguacero intenso, puede dejar al conductor prácticamente sin campo visual efectivo, con los evidentes riesgos que la situación conlleva.

¿Qué hacer al volante si hay Niebla?

Lo primero es encender las luces antiniebla, con el objetivo de ver y ser vistos. La trasera es obligatoria y la llevan todos los coches y, si el modelo cuenta además con faros de bruma anteriores, también deben conectarse.

Se debe adaptar la velocidad a la visibilidad disponible. Si la niebla es ligera y el conductor tiene todavía perspectiva suficiente, bastará con reducir el ritmo y ampliar la distancia de seguridad de forma proporcional a la pérdida de visión, para contar con tiempo de reacción y, llegado el caso, poder frenar ante un imprevisto.

Si la bruma es más densa, en cambio, hay que extremar las precauciones y reducir drásticamente la velocidad, porque la humedad en suspensión puede comportarse como un muro sólido y el conductor apenas ve unos pocos metros. Y el riesgo de accidente, ante cualquier complicación que pudiera surgir, es elevado.

Y para evitar alcances por detrás, frenar alternativamente, para que las luces parpadeen, ayudará al resto del tráfico a conocer nuestra posición,

Cuando la niebla se haya disipado, eso sí, hay que apagar las luces antiniebla, tanto las anteriores como las posteriores, porque su intensidad lumínica resulta especialmente molesta para los demás conductores,

Bajar las luces y no poner las largas

Este muro de niebla cerrada se comporta como un espejo, y conviene no caer en la tentación de conectar más luces de las necesarias, como las largas, porque el haz se reflejará en la cortina de humedad y, lejos de ayudar al conductor, podría reducir aún más su capacidad visual, llegando incluso a cegarle.

Pero no solo hay que evitar conectar las largas, también sería recomendable bajar un poco las luces de carretera, las de uso habitual, para que no reboten de frente contra el telón de niebla.

Usar correctamente las luces

Uno de los errores habituales es recurrir a las luces largas, consiguiendo el efecto contrario: estas luces se reflejan en la niebla y reducen la visibilidad, molestando además al resto de conductores. Por eso, hay que optan por las luces de cruce y posición.

Adecuar la velocidad

Dejarse llevar por el ansia de abandonar cuanto antes ese tramo de visibilidad reducida (y pisar el acelerador más de la cuenta) es una idea nefasta. Resulta lógico pensar que, si no se ve lo que está delante a partir de, más o menos, un kilómetro, tal vez aparezca un coche sin tiempo para reaccionar.

Frenar intermitentemente

Conviene frenar de manera intermitente, porque esto sirve también para lanzar señales luminosas a los vehículos que vayan por detrás y así dejar constancia de la posición del coche a una mayor distancia.

No parar en el arcén

Un coche detenido en el arcén puede convertirse en un obstáculo o motivo de distracción para otros conductores. También es una alternativa bastante recurrente: parar fuera del carril y esperar a que a la niebla se disipe un poco. No es una buena idea y lo mejor será, en caso de querer detenerse, esperar a la siguiente gasolinera.

Si queremos generalizar, podríamos decir que todo aquel que dispone de carné en vigor sabe conducir un vehículo. Pero en realidad, ¿sabes cómo conducir sin dañar inconscientemente tu coche? Sin saberlo, todos adquirimos costumbres y manías al volante que a medio y largo plazo pueden acabar provocando averías que se deben reparar en taller. Unos cuantos consejos evitarán que tengas que abonar cuantiosas facturas, además de mejorar tus aptitudes como conductor. ¡Presta atención si habitualmente cometes alguno de estos errores!

1) No conduzcas apoyando el pié izquierdo sobre el embrague

Esto ocurre especialmente en ciudad, donde las paradas y arrancadas son frecuentes en poco espacio. Pero también en carretera, donde por comodidad o falta de costumbre de usar el reposapiés, muchos conductores circulan apoyando constantemente el pie sobre el pedal de embrague. Evitando esta manía tan habitual disminuirás el riesgo de rotura del collarín de empuje o cojinete de embrague.

2) No arranques y salgas disparado en frío

Esta es la sentencia de muerte prematura para cualquier motor, por bueno que sea. Los motores necesitan un tiempo de calentamiento por varios motivos: las distintas dilataciones entre sus elementos fijos y móviles, la lubricación de los componentes, su refrigeración… Arrancar en frío y «darle caña» provoca, por un lado, que la lubricación sea totalmente deficiente cuando más se la necesita. Por otro lado, en la cabeza del motor se está creando una altísima temperatura en contraste con el resto de elementos, por lo que las dilataciones de los distintos materiales son demasiado dispares, pudiendo llegar a provocar la rotura estructural del material.

3) No conduzcas con una mano sobre la palanca de cambio

Aunque quede muy bien y siempre lo hayas visto en las películas, este gesto fuerza las rótulas y articulaciones de la palanca de cambios y el sistema de selección de marchas, lo que con el tiempo se traduce en holguras, imprecisión e incluso rotura de algún elemento del sistema de palancas para cambiar de marcha. Además, disminuye tu destreza en caso de tener que realizar una maniobra de reacción rápida.

4) Sé más cauteloso con los baches

Tanto en ciudad como en carretera, tener cuidado con los baches evitará daños en numerosos componentes de tu coche. A cada impacto, todas las rótulas de suspensión, dirección y los neumáticos sufren, por lo que su vida útil se ve notablemente acortada. Asimismo, los amortiguadores y gomas reciben fuertes impactos que también les provocan un gran desgaste.

5) Deja de conducir siempre bajo de vueltas para ahorrar

Tampoco ahorras más. Ni gastas menos. Todo motor tiene un abanico de funcionamiento (por ejemplo, entre 2000 y 4000 RPM) en el que sus prestaciones y consumos obtienen la mejor relación y trabaja en plenas facultades. Conducirlo siempre alto de vueltas provocará mayores consumos y desgastes internos, mientras que conducirlo siempre bajo de vueltas provocará carbonillas, no tendrá nunca unas buenas prestaciones y al ir más forzado, incluso consumirá más combustible.

6) No conduzcas en posición estirada

Aunque pueda parecer que así estás al volante de un deportivo, conducir con el respaldo del asiento muy estirado es perjudicial. En primer lugar, porque la espalda y las piernas deben formar un ángulo de 90º para evitar malas posturas físicas, y en segundo lugar, porque te obliga a estirar mucho los brazos para alcanzar el volante, perdiendo la movilidad y agilidad en el ejercicio de mover el volante. Por último, el cinturón de seguridad queda muy separado del cuerpo, por lo que en caso de impacto se vuelve totalmente inútil en sus funciones.

7) Si tu coche es automático, nunca lo pares sólo en posición P

En los coches de cambio automático, no es suficiente parar el coche sólo con la P de la transmisión. El freno de mano sigue siendo el responsable de mantener el coche quieto, así que aunque la posición P del cambio bloquee la transmisión, si confías todo el bloqueo del coche en pendiente sobre la transmisión, le estás aplicando un esfuerzo muy grande y totalmente innecesario, que directamente repercute en su vida útil y averías.

8) No mantengas el embrague pisado en las retenciones y paradas

Cuando el coche no está en movimiento, por ejemplo en un semáforo, dejar la marcha metida y el embrague pisado es bastante mal consejo. Estás provocando un desgaste prematuro del sistema de embrague, ya que sin tener que trabajar lo estás forzando a mantener el coche quieto. Es mucho mejor poner punto muerto y dejar reposar el pie izquierdo sin pisar el pedal de embrague.

9) Nunca fuerces la dirección

Cuando estés maniobrando y la dirección haya hecho tope, seguir forzando el volante no te servirá para girar más, pero en cambio, sí que provocará un exceso de trabajo de la bomba hidráulica de la servodirección, pudiendo llegar a dañarse por sobreesfuerzo.

10) Deja de apurar la reserva de combustible

Por mucho que utilices siempre el mejor combustible y más refinado, en el fondo del depósito siempre se crean sedimentos, por lo que apurar la reserva es comprar muchas papeletas para que el sistema de combustible succione estas impurezas, las introduzca dentro del sistema de inyección y desencadene una catástrofe económica para tu bolsillo. Hablando técnicamente, los sistemas de inyección a alta presión (tanto diésel como gasolina) son altamente precisos en cuanto a piezas y funcionamiento, por lo que la más pequeña impureza puede acabar con una avería de la bomba de alta presión o los inyectores. ¿Te la vas a jugar por circular con menos de 10 litros de combustible en el depósito?

rellenar el aceite al coche

Llevar a cabo un correcto cambio de aceite a nuestro vehículo es una de las tareas más importantes si queremos mantener el motor sano y con las mejores prestaciones durante el mayor tiempo posible. No en vano, es el lubricante del propulsor lo que le permite funcionar y que sus distintas partes móviles funcionen correctamente. Es por esto que conviene conocer qué aceite debemos echar, así como saber rellenar el aceite del coche cuando este lo pide.

Dependerá principalmente de los kilómetros recorridos con él, así como el modo en que se han hecho dichos kilómetros. En ciudades como Barcelona, habrá que añadir más aceite al coche al tratarse de una de las ciudades donde más distancia recorren sus ciudadanos, siendo predominantes los vehículos impulsados por gasolina.

Tipos de aceite para cada coche: ¿cuál es mejor?

Lógicamente, no todos los vehículos utilizarán el mismo aceite, pues, según el motor del que disponga nuestro coche, deberemos buscar un aceite con unas propiedades y características diferentes para no causar posibles problemas al motor. Por lo tanto, siempre se debe conocer qué aceite poner al coche.

Mejor aceite para un coche diésel

Cabe destacar que, de nuevo, no todos los motores diésel son iguales, ni tienen las mismas características entre ellos, pero, por norma general, habrá que buscar un aceite con una alta viscosidad, con el fin de que el rozamiento entre aquellos componentes del motor que requieren de lubricación sea el menor posible, especialmente en frío, favoreciendo la durabilidad de estos.

Si queremos la mejor protección, deberemos buscar aceites 10-40 W en adelante que, a pesar de que pueden resultar algo caros, en este nivel de viscosidad se trata del mejor aceite para coche diésel, que asegurará una correcta lubricación y permitirá alargar la vida útil del propulsor.

Cuál es el mejor aceite para un coche de gasolina

En el caso del aceite para un coche de gasolina, habrá que localizar aceites con una viscosidad 5-30 W, pues se trata del lubricante sintético más resistente en la actualidad contra el desgaste de los componentes del motor. Permite mantener el propulsor completamente limpio gracias a la capacidad que tiene de eliminar los sedimentos existentes, a la vez que impide la formación de sedimentos nuevos.

Cómo rellenar el aceite a tu coche paso a paso

Levantar el coche con un elevador

Lo primero de todo es levantar el coche con un gato mecánico o cualquier otro elemento que nos permita acceder a los bajos del vehículo con seguridad. Es importante que el motor esté caliente para que todo el aceite salga del mismo.

Abrir el tapón de plástico del motor

Es importante tener el tapón del aceite abierto para que el propio aire presione el aceite hacia abajo, favoreciendo la salida de esta por la parte inferior del vehículo.

Desatornillar el tornillo del cárter

Es uno de los procesos donde más podremos ensuciarnos, por lo que conviene hacerlo después de habernos puesto unos guantes y un cubo debajo del propio tornillo, con el fin de que el aceite se derrame en él y no se esparza por el suelo. Debemos esperar hasta que todo el aceite se haya vaciado.

Cambiar el filtro

Es interesante cambiar el filtro del aceite para evitar que las posibles impurezas y sedimentos que se hayan acumulado en él pasen al motor, pues podrían llegar a dañar los distintos elementos que requieren de lubricación.

Echar el nuevo aceite

Después de haber cambiado el filtro y atornillado de nuevo el tornillo del cárter, debes rellenar el depósito con el aceite nuevo hasta la medida que se recomienda el manual de instrucciones o, en su defecto, hasta que el indicador de la varilla esté impregnado en el nivel correspondiente.

Controlar el nivel con la varilla

Es lo más seguro para comprobar que no nos hemos pasado con el nivel de aceite ni nos hemos quedado cortos. Suele tener un indicador de color llamativo para que nos resulte más fácil identificarlo. No olvides limpiarla previamente para obtener una correcta medida.

 

Echar aceite al coche, así como conocer los distintos tipos de aceite que existen para los diferentes vehículos, es algo que todo propietario debería saber. Es muy importante conocer cuáles son los mejores aceites para coches gasolina y diésel, con el fin de asegurar la mejor lubricación a nuestro motor, favoreciendo así la longevidad del mismo y el correcto funcionamiento de sus componentes.

cambiar las pastillas de freno

Es probable que muchos de nosotros nos hayamos preguntado alguna vez cuándo debemos cambiar las pastillas de freno de nuestro coche. Este componente es fundamental para poder garantizar la seguridad cuando circulamos en carretera, ya que su función principal es la de reducir la velocidad del vehículo.

Por ello, es recomendable proceder a su sustitución cuando estas no se encuentren en condiciones óptimas, sobre todo si conducimos por carreteras o autopistas donde alcancemos velocidades elevadas, como sucede, por ejemplo, por Barcelona, así como toda su red metropolitana.

Por qué debemos cambiar las pastillas de freno

Las pastillas de freno, al igual que cualquier componente del coche, necesitan ser reemplazado cuando no cumple su función de una forma correcta. Una de las primeras premisas para proceder a su sustitución es por el desgaste de las mismas, lo que provocará que el coche no reduzca la velocidad de forma correcta, aumentando de forma importante las posibilidades de sufrir un accidente cuando estamos conduciendo por carretera. Esto implica que la distancia de frenado que necesitaremos para aminorar la marcha del vehículo será mucho mayor, lo que puede conllevar una serie de problemas que no deben pasarse por alto.

Otra de las circunstancias que puede llevarnos a cambiar las pastillas de freno es el hecho de que si se realiza un buen mantenimiento de las mismas, puede evitarnos en gran medida tener que sustituir los discos de freno, puesto que si las pastillas de freno sufren el desgaste hasta la zona metálica, es posible que los discos de freno se vean también afectados.

Cuándo debemos cambiarlas

Unas de las preguntas más frecuentes que nos hacemos cualquier conductor es la siguiente: ¿cada cuánto se cambian las pastillas de freno? Lo cierto es que no existe una respuesta uniforme al hecho de cuándo cambiar las pastillas de freno, aunque existen unos indicadores que pueden ayudarnos a saber el momento idóneo.

  • Cuando se hayan recorrido con el coche alrededor de 10 000 kilómetros.
  • Cuando salta el chivato en el navegador indicando la necesidad de proceder a su cambio.
  • Si las pastillas “chirrían” en exceso al realizar la frenada, puede suponer que el desgaste de las mismas es bastante elevado.

Pasos para cambiar las pastillas de freno

Cuando nos percatamos de que las pastillas de freno no funcionan correctamente, es totalmente recomendable acudir a un taller especializado para que revisen el estado actual de las mismas, y de esa forma obtener una información más segura al respecto.

Para cambiar las pastillas de freno se deben seguir los siguientes pasos:

  1. Elevar el coche y proceder a quitar las ruedas.
  2. Extraer las correspondientes pastillas de freno.
  3. Colocar las nuevas pastillas de freno.
  4. Montaje de las ruedas.
  5. Una vez colocadas las nuevas pastillas de freno hay que bombear el freno para que los pistones se coloquen a la distancia correcta de las propias pastillas de freno.

 

En definitiva, las pastillas de freno cumplen una función primordial en el sistema de frenado del coche, por lo que el buen estado de las mismas es fundamental. En el caso de que estas no funcionen correctamente es aconsejable ponerse en manos de un profesional cualificado y proceder a su sustitución.

cargador de baterías

¿Cómo escoger el mejor cargador de baterías? La batería del coche es uno de los componentes que más quebraderos de cabeza puede darte. Especialmente si no utilizas tu vehículo muy a menudo, es posible que llegue el día que no puedas arrancar porque te has quedado sin batería. Lo más común en estos casos era recurrir a unas pinzas para arrancar nuestro vehículo con ayuda de otro o bien empujar el coche hasta alcanzar la velocidad necesaria para arrancarlo dándole un tirón al embrague, con los perjuicios que esto le origina a nuestro motor.

Hoy en día existen cargadores de batería, que nos permitirán comprobar en todo momento el nivel de carga de nuestra batería y, si fuese necesario, recargarla para evitar esos molestos e, incluso angustiosos momentos cuando nos quedamos sin poder arrancar.

Cómo funciona un cargador de baterías

Un cargador de baterías no es más que un dispositivo que nos permite suministrar corriente eléctrica a la batería de nuestro coche para evitar que esta se descargue o sea incapaz de arrancar el vehículo. Este se encarga de suministrar la energía eléctrica de nuestro hogar a la batería del vehículo, como lo haría cualquier otro tipo de cargador de batería de cualquier aparato electrónico que tengamos en el hogar.

No debemos confundir el cargador de batería con el arrancador o con los cables de arranque pues, mientras que el cargador transmite la energía eléctrica de nuestro hogar a la batería de nuestro vehículo, el arrancador es capaz de arrancar nuestro coche mediante su propia batería interna, así como los cables de arranque únicamente nos servirán cuando tengamos otro coche disponible que nos suministre la energía, ya sea para arrancar o para mantener cierta potencia en nuestra batería en caso de que no utilicemos el vehículo usualmente.

En qué casos debería tener un cargador de baterías para mi coche

Deberías tener un cargador de baterías de coche siempre que quieras recargar la batería de tu coche antes de arrancarlo, ya sea porque tiene poca batería o porque es incapaz de arrancar. Es recomendable disponer de uno siempre que tu coche vaya a estar una temporada parado, sobre todo si va a ser en verano, ya que el calor de esta época hace que las baterías pierdan propiedades, para luego terminar de morir en invierno debido a que estas son sometidas a más carga de trabajo. Es por esto que no debes dudar a la hora de comprar un cargador de baterías si no utilizas tu vehículo con relativa frecuencia.

Criterios para seleccionar el mejor cargador de baterías

Principalmente deberás tener en cuenta el tamaño del motor de tu vehículo, así como el tipo de batería que este utiliza, pues un motor más grande necesitará una batería más grande y, por tanto, un cargador de mayor capacidad. Además, tendrás que tener en cuenta qué tipo de batería emplea tu coche, ya que no es lo mismo una batería de plomo-ácido, que funcionan con todo tipo de cargadores, que una batería de gel o una AGM, que suelen encontrarse en coches con sistemas start-stop, motores grandes que requieren grandes cantidades de energía para ser arrancados y que, por tanto, necesitarán un cargador especial de mayor capacidad que uno convencional.

También deberás tener en cuenta el propósito que se le va a dar al cargador. Si lo que quieres es mantener la batería con un mínimo nivel de carga para que esta esté sana, necesitarás un cargador con carga de mantenimiento. En caso de que quieras recargar una batería vacía, tendrás que optar por un cargador de carga convencional, como los de cualquier dispositivo electrónico que utilizamos día a día. Por último, si quieres un cargador para arrancar el motor rápidamente, necesitarás cargadores especiales, de mucha potencia, comúnmente conocidos como cargadores de ‘alta resistencia’, siendo los más caros con diferencia.

 

Como ves, para elegir el mejor cargador de batería para tu coche, deberás tener en cuenta de que el dispositivo es apto para la finalidad que se le va a dar. Para ello, comprueba qué tipo de batería lleva instalada tu vehículo y obtén el cargador de batería que mejor se adapte a tus necesidades y que sea compatible con la batería de tu coche.

Cuando el exterior de un coche se encuentra en mal estado suele ser bastante habitual acudir a un taller especializado para que reparen los daños y lleven a cabo un correcto trabajo de pintura. Pero, casi con total seguridad, es posible que nos hayamos planteado alguna vez cuánto cuesta pintar un coche. Dicha pregunta no tiene una respuesta única, ya que entran en juego una serie de factores que pueden incidir en el precio final.

Factores a tener en cuenta en el precio de pintar un coche

¿Cuánto cuesta pintar un coche entero? ¿Cuánto cuesta pintar un coche del mismo color? Para responder a ambas preguntas debemos analizar una serie de factores importantes que van más allá del propio precio de la pintura.

Taller y personal cualificado

El presupuesto de un taller a otro puede llegar a suponer una variación en el precio bastante importante, además del hecho de que el propio personal cuente con experiencia y habilidad en las labores de pinturas. Este tipo de profesionales cuentan con un valor añadido, lo que puede suponer que el precio total sea más elevado.

El material empleado en la reparación

Obviamente, no es lo mismo realizar pequeñas reparaciones de pintura que pintar un coche en su totalidad, ya que la cantidad de materiales que se deberá usar será mayor y, por ende, el presupuesto también se verá incrementado.

Elevador

Aunque no un elemento imprescindible, lo cierto es que es bastante recomendable para garantizar unos mejores resultados. Si se utiliza este elemento, el precio será más elevado.

La cabina de pintura

Este es el elemento más caro e imprescindible de todos. Cumple una doble función: conservar la temperatura para un correcto secado de la pintura y mantener el ambiente totalmente limpio de partículas para que estas no se acaben depositando en el coche.

Comunidad Autónoma

Otro factor que puede hacer que el precio por pintar el coche entero varíe es el de la Comunidad Autónoma donde se lleven a cabo los trabajos de pintura. Debemos tener presente que en Extremadura el precio medio ronda los 750 €, mientras que en el País Vasco puede alcanzar los 1450 €.

Pasos a seguir para pintar un coche entero

Para garantizar unos buenos resultados en las labores de pintura, hay que realizar los siguientes pasos:

  • Lijar toda la superficie del coche
  • Arreglar los golpes, que podremos rellenar con masilla y alisar posteriormente la zona
  • Capa de imprimación
  • Aplicación de la pintura
  • Labores de lacado
  • Esperar hasta que el barniz quede seco por completo

Consejos a la hora de pintar un coche

Lo primero que debemos valorar es si el costo por pintar el coche es mayor que sustituirlo por otro vehículo, ya que en muchas ocasiones es más conveniente efectuar dicho cambio. Pero, si finalmente decidimos pintar el coche entero, lo más recomendable es hacerlo en talleres especializados de garantía.

Puede darse la posibilidad de que algunos usuarios quieran cambiar el color de su coche. ¿Cuánto cuesta pintar el coche de otro color? En principio pintar el vehículo de otro color no supone un coste más elevado que hacerlo del mismo color. Ahora bien, tendremos que informar a la DGT para que actualice el permiso de circulación del coche.

 

En definitiva, pintar un coche entero suele ser bastante habitual cuando su estado exterior no es el idóneo. Pero, antes de tomar la decisión, necesitamos tener en consideración una serie de factores que pueden encarecer el precio y contratar los servicios de talleres especializados para garantizar unos resultados satisfactorios.

Viajar y conocer el mundo es un gran placer que está mucho más al alcance de tu mano si tienes tu propio alojamiento. Puede que te estés planteando camperizar una furgoneta, por eso te traemos cinco consejos que debes tener en cuenta antes de ponerte manos a la obra.

1. Calcula bien tu presupuesto

Hay cientos de accesorios y de muebles para furgonetas camper, pensados para cubrir todo tipo de necesidades. Pero si se te va la mano con ellos puede ocurrir que cuando te quieras dar cuenta te hayas gastado demasiado y no tengas para otros elementos que también te hacen falta.

Para camperizar una furgoneta el presupuesto es algo esencial. Calcula muy bien cuánto dinero le puedes dedicar a tu vehículo, esto te ayudará a elegir mejor los complementos que vas a comprar y aquellos de los que puedes prescindir por el momento.

 

2. No pases por alto el diseño

No es solo una cuestión de estética, es una cuestión de practicidad. Cuando se trata de cómo equipar furgonetas camper las decisiones las tienes que tomar en base a tus gustos y, sobre todo, basándote en tus necesidades.

No es lo mismo viajar con niños que hacerlo solo o incluso con mascotas. Tampoco vas a necesitar las mismas cosas si te vas a limitar a hacer turismo y conocer nuevos lugares o si quieres llevar contigo todo tu equipamiento para hacer escalada o esquiar.

Lo importante es que el diseño de tu furgoneta se adapte bien a lo que necesitas. Se trata de tener un vehículo que te resulte práctico.

 

3. No ahorres en aislamiento

Hay muchos accesorios para furgonetas camper en los que puedes ahorrar. Algunos no son imprescindibles y otros los puedes encontrar de segunda mano o en formato low cost, pero el aislamiento no es un tema que te debas tomar a la ligera.

El calor del verano, el frío del invierno o incluso la lluvia pueden hacer que una idílica escapada se convierta en una auténtica pesadilla. La única manera de conseguir el confort térmico que necesitas es con un buen aislamiento.

La lana de roca es uno de los materiales más utilizados y más recomendados cuando se trata de camperizar una furgoneta y dejarla bien aislada. Puedes combinar este material con otros como las espumas autoadhesivas.

 

4. Escoge muebles versátiles

Tu camper no tiene que parecer de revista. Como hemos dicho antes, lo importante es que sea práctica, y es aquí donde los muebles cobran una importancia vital.

Es mucho mejor que escojas modelos versátiles. Es decir, que un mueble tenga más de una utilidad. Por ejemplo, una mesa que se transforma a su vez en la base de una cama.

Otro aspecto fundamental que no se debe perder de vista es el peso. Cuanto más pesen los muebles más combustible consumirá la furgoneta, así que nada de muebles que pesan como muertos. Que sean de calidad pero lo más ligeros posibles.

 

5. Accesorios mínimos imprescindibles

● Cama con su correspondiente colchón.

● Lavabo.

● Ducha de interior o exterior.

● Mini depósito de agua.

● Cocina de gas.

● Nevera.

● Luces.

● Complementos de camping como platos y demás menaje.

Camperizar una furgoneta es toda una aventura, pero es una experiencia que merece la pena. Empieza por lo básico y ve añadiendo mejoras a medida que vayas conociendo más a fondo tus necesidades cada vez que viajas.

Transportar bicicletas en un coche no es una tarea muy compleja, simplemente necesitamos contar con el portabicis indicado que pueda ayudarnos en el proceso.

¿Qué es un portabicis?

Un portabicis para coche es un complemento que se puede agregar a nuestro coche con la finalidad de facilitar el transporte de una bicicleta de un lugar a otro de forma muy segura y sin la necesidad de contar con una gran cantidad de espacio en el interior de nuestro vehículo.

Los portabicis que salen al mercado deben cumplir con las normas ISO, esto significa que deben cumplir con todas las normas de seguridad para que el transporte de nuestras bicicletas sea seguro y no haya riesgo de que se produzca algún percance.

En la actualidad pueden encontrarse principalmente tres tipos de portabicis para coches, cada uno con características diferentes que buscan adaptarse de mejor forma al tipo de coche con el que contamos. A continuación les contaremos un poco más sobre los tipos de portabicis que pueden encontrarse en el mercado.

¿Qué tipos de portabicis existen actualmente?

Portabicis para maletero

Los portabicis de maletero (como su nombre lo indica) son aquellos que se adaptan a la parte trasera del coche, específicamente al maletero del mismo. Son excelentes para trayectos medios y pueden llevar fácilmente más de una bicicleta.

Ventajas de los portabicis de maletero

1. Son fáciles de instalar.
2. Tienen capacidad para más de una bicicleta.
3. Es mucho más fácil de utilizar (subir las bicis al techo puede ser un poco más complejo).
4. Son perfectos para trayectos medios o largos.

Desventajas de los portabicis de maletero

1. Son un poco más caros que otros portabicis.
2. Complican la apertura del maletero (en algunos casos incluso no puede abrirse).
3. Puede cubrir la matrícula.

Portabicis de bola

Los portabicis de bola son los más seguros del mercado, están diseñados para trayectos largos y se instalan también en la parte trasera del vehículo.

Ventajas de los portabicis de bola

1. Permite abrir el maletero con las bicicletas montadas.
2. Son mucho más seguros.
3. Pueden llevarse entre 1 y 4 bicicletas.
4. Cuentan con espacio para que se vea la matricula.
5. Es el portabicis más sencillo a la hora de desmontar y montar las bicicletas.

Desventajas de los portabicis de maletero

1. Son los más caros.
2. El coche debe tener un enganche de bola con certificación ITV.
3. Puede reducir la visibilidad trasera.

Portabicis de techo

Los portabicis de techo están diseñados para movilizar bicicletas en trayectos bastante cortos, de igual forma son bastante seguros y no afectan a la visibilidad.

Ventajas de los portabicis de techo

1. El precio es mucho más accesible que en otros casos.
2. No complica la apertura del maletero.
3. No debe desmontarse para andar sin bicicletas.
4. En ningún momento afecta a la visibilidad de los conductores.

Desventajas de los portabicis de techo

1. No son recomendables para trayectos medios o largos.
2. Solo pueden transportar una bicicleta (aunque si instalamos más portabicicletas de techo podemos llevar más).
3. Puede ser más complicado montar y retirar las bicicletas.
4. No todos los modelos se adaptan a las bacas de los coches.

¿Qué portabicis comprar?

Ahora que ya conoces los diferentes tipos de portabicis que ofrece el mercado, puedes responder mejor la pregunta ¿qué portabicis comprar? Para ello es importante hacer una comparación entre las ventajas y desventajas de cada tipo de portabicis y, además, confirmar que estamos seleccionando el producto de la mejor marca y funcionalidad del mercado.

Tomar una decisión respecto a los productos a comprar nunca es sencillo, pero si contamos con la información necesaria para hacerlo, el proceso se hace mucho más fácil y además podemos tomar una decisión que se adapte mejor a lo que necesitamos.