En el artículo anterior hemos conocido los tipos de enganches para automóvil que hay, así como los pesos necesarios para su conducción e información sobre la ITV. Pero ¿Sabes cómo conducir con remolque? Aunque no es tan complicado como parece, si es necesario aconsejable conocer unos consejos de conducción con remolques que pueden ayudarnos a realizar una conducción más segura.

Cada vez son más los conductores que se decantan por esta opción para realizar sus viajes y transportar así su equipaje o algún otro vehículo (como pueden ser motocicletas) de una forma segura y ahorrando algo de espacio.

¿Necesito un carnet especial?

Aquí volvemos a entrar en el tema de la MMA. Si esta no supera los 3.500 kilos, podemos circular sin problema con nuestro carnet de coche habitual, sin embargo, si supera esta cantidad, necesitaremos de un carnet especial.

¿Aseguro el remolque?

Si supera los 750 kilos, es necesario que el remolque lleve su propio seguro, todo lo contrario que, si no supera esta cantidad, que al ser denominado «remolque ligero», podemos conducir sin un seguro aparte.

¿Qué peso puede arrastrar mi coche?

Por norma general, esta información la tenemos en la ficha técnica de nuestro vehículo. El peso de este remolque incluyendo la carga no debería de ser superior a la mitad del peso de nuestro vehículo.

Consejos de conducción

  1. Práctica
    El primer consejo que podemos darte es que, si nunca has conducido con un remolque, busques una zona amplia y practiques un poco para hacerte a él. Ten en cuenta cómo se realizan los giros, la marcha atrás e intenta hacer las maniobras donde siempre estén tu vehículo y el remolque alineados.
  2. Frenada y distancias de seguridad
    Debes de tener siempre en cuenta que conducir con remolque requiere que alargues la distancia de seguridad, más aún si el clima no acompaña. En el caso de que necesitemos realizar una frenada de emergencia, nuestro vehículo recorrerá más metros, por lo que la distancia que guardabas anteriormente ahora seguramente se quede corta.
  3. La clave está en utilizar el freno motor y ayudarte de la reducción de marchas para reducir la velocidad progresivamente.
  4. Adelantamientos
    No olvides nunca que ahora llevas un remolque, esto influye en la longitud total de tu vehículo, por lo que tardarás más en terminar el adelantamientoNuestro vehículo arrastra un mayor peso, por lo que su respuesta será más baja, tardando más a la hora de acelerar y poder sobrepasar al vehículo que circula por delante de nosotros.
  5. Efectos del viento
    Uno de los mayores enemigos cuando circulamos con un remolque es el viento fuerte, sobre todo si este lo hace con mucha fuerza y es lateral. Una buena forma de contrarrestar esto es haber realizado un buen reparto de peso, pero, en el caso de que no tengamos mucha experiencia o el viento sea demasiado fuerte, aconsejamos bajar la velocidad e incluso detenernos si fuera necesario hasta que mejore.
  6. Subiendo y bajando cuestas
    Lo peor que podemos hacer es no habernos anticipado y empezar a tomar está pendiente con una marcha larga, por raro que pueda parecer, es mejor utilizar las cortas y el motor sufrirá menos. Reduce la marcha antes de empezar e inicia la subida con el motor ya preparado para ello.
  7. Enganche
    Si el enganche que uno nuestro vehículo con el remolque lo hemos instalado bien, no debería de haber ningún problema, pero nunca está de más aprovechar la parada de descanso cada dos horas de conducción para comprobar que así es. Esto puede evitarnos más de una sorpresa y únicamente nos llevará 2 o 3 minutos, por lo que merece bastante la pena.

El renting de coches es un tipo de contrato de alquiler a largo plazo; en el mismo, hay una compañía que se encarga de la compra de un vehículo (que está nuevo). En base a los gustos y necesidades de un cliente o de su arrendatario, éste lo pone a su disposición. Se establecerá el pago de una cuota mensual por un determinado plazo de tiempo, así como por un kilometraje que se haya establecido durante el pedido. Aquí se incluirán los diferentes gastos de mantenimiento, como el seguro, averías, neumáticos y mucho más.

La figura del renting resulta tan interesante que se ha extendido rápidamente a lo largo del mundo, en especial en España. Por ejemplo, podemos hacer renting de coches en Badalona, en los concesionarios oficiales en Badalona Ciutat del Motor.

Podemos definirla también como una figura legal que está llena de ventaja, tanto para las empresas, como para las pymes, para particulares, como para autónomo. Nos ayuda a usar y a disfrutar del coche, garantiza la movilidad del conductor en cualquier momento, además de llevar asociadas una larga serie de ventajas fiscales, económicas y operativas dentro del negocio.

Si estás pensando en acceder a un plan de renting, te recomendamos que eches un vistazo a sus ventajas.

¿Qué ventajas tiene el rénting?

Despreocúpate del seguro: Una de las grandes ventajas del renting es que ya no te tendrás que preocupar del seguro y es que en la cuota que ya hayas abonado incluirá la parte proporcional que hace relación al seguro. En cualquier caso, será la empresa o la financiera del renting la que se ocupe de todo lo relacionado.

Revisiones mecánicas: La empresa que se encarga del mantenimiento del vehículo también se hará cargo de las revisiones mecánicas del mismo, del coste de las averías, de los cambios de los neumáticos, así como de cualquier otro cambio que haya que introducir.

Servicios exclusivos: La entidad te dará acceso a servicios exclusivos que te ofrecerá tu compañía de renting, como puede ser un menor tiempo de espera en los talleres, reducción de precio en combustibles, citas previas, asistencia en carretera las 24 horas del día, etc.

Fin de contrato: Una vez que haya terminado el plazo del contrato se te dará la opción de cambiar de vehículo firmando un nuevo contrato, te lo quedas en función del valor que tenga en ese momento, o bien encargarte de la devolución del coche. La gran ventaja de poder estar cambiando el coche cada poco tiempo es que siempre podrás manejar coches modernos, basándote en lo último de lo último en cuanto a tecnología y seguridad se refiere.

Importes: Será la financiera o la compañía de renting la que se haga cargo de los importes de cualquier tipo de reparación que se tenga que hacer con el coche. Si se produce una avería, accidente, o cualquier otro problema, siempre tendrás un vehículo de sustitución durante todo el tiempo de inmovilización de tu automóvil.

¿Qué inconvenientes tiene el renting?

El contrato no se podrá cancelar, con independencia de su duración; siempre estarás obligado a cumplirlo. Podemos desistir del mismo, pero para ello habrá que hacer frente a una penalización por cancelación anticipada en base a lo que quede del contrato.

No se podrá hacer ninguna modificación en el coche. Si te decidieras a cambiar el equipo de sonido, o a tintar las lunas traseras, esto lo tendrás que comunicar a la compañía de renting y esta te indicará si lo acepta o no.

Las reparaciones que precise el coche sólo se harán en talleres que la compañía te indique.

Si hay algo que tenemos que tener en cuenta antes de salir de viaje estas vacaciones, es que tenemos que revisar los niveles de los líquidos de nuestro coche, esto puede ser de gran ayuda y reducirá mucho las posibilidades de que puedas tener algún tipo de accidente durante el trayecto.

Una de las mejores opciones si no somos unos expertos en el ámbito de la mecánica, es visitar un concesionario oficial en la Ciutat del Motor de Badalona, en el polígono Les Guixeres. Así conseguirás ese plus en cuanto a seguridad y podrás disfrutar de tus vacaciones sin ningún tipo de problema añadido.

¿Qué líquidos del coche hay que revisar?

Aceite

Es uno de los lubricantes más interiorizados y que todo el mundo conoce (más o menos) las consecuencias que puede tener el no cambiarlo periódicamente o no cumplir los límites establecidos.

Cada fabricante indica unos tiempos en los que se debe sustituir, que dependerá de las características de nuestro coche. Por norma general, ronda entre los 5.000 y los 30.000 kilómetros, pero no pasa nada si queremos revisarlo antes. Mi consejo personal es hacerlo al menos una vez al mes y, en caso de que estemos apunto de realizar un viaje largo o nuestro trabajo lo exija, hacerlo dos veces al mes.

En caso de que su nivel sea bajo, lo mejor que podemos hacer es acudir a un taller y pedirles que nos cambien el aceite, sobre todo si nuestro vehículo es antiguo, ya que estos consumen más. Por el contrario, si este nivel es mínimo, se le puede añadir algo de lubricante, siempre teniendo en cuenta el tipo de graduación que utilizaron la última vez. En caso de que el nivel sea alto, debes acudir lo antes posible a un taller y pedirles que comprueben si este exceso ha provocado algún otro tipo de avería.

Refrigerante

Su objetivo principal es poder eliminar una parte del calentamiento que se produce en los componentes internos y el motor, evitando así un sobrecalentamiento que podría derivar en problemas catastróficos como fundir partes internas o que exista riesgo de explosión.

No necesita ser revisado de forma tan habitual como el aceite, pero si merece la pena sustituirlo cada 25.000 kilómetros más o menos, ya que sus propiedades se pierden y aunque a nosotros nos parezca que sigue funcionando correctamente, lo cierto es que no.

Agua de limpiaparabrisas

Si nos paramos a pensarlo, nuestra primera opinión será que es uno de los líquidos menos importantes que se pueden encontrar en un automóvil, pero no hay que menospreciarlo, también puede ocasionarnos más de un disgusto.

Su función principal es la de limpiar nuestro parabrisas y poder ver con total comodidad, cuando el sol pega de frente es cuando más se nota. También podemos tener problemas al pasar la ITV si no disponemos de este líquido.

Líquido de frenos

Otro de los sistemas hidráulicos que contiene nuestro coche y que es imprescindible en temas de seguridad, por lo que también conviene preocuparse y revisarlo periódicamente al menos una vez cada 6 meses.

Si vives en una zona donde haya mucha humedad, debes de saber que es un factor que aumenta su deterioro, por lo que quizás merezca la pena revisarlo un poco antes de lo establecido si queremos evitar sorpresas mayores.

Líquido de dirección

No importa el tipo de dirección que tenga tu coche, debes saber que, para poder girar correctamente con ella, esta utiliza líquido.

Si este es demasiado bajo la gran ventaja es que podemos rellenarlo nosotros mismos. Para ello debemos saber cuál es el que recomienda el fabricante. Sin embargo, si es alto (es muy raro que ocurra) deberemos acudir a un taller para que nos den una solución.

Verano, estación del año en la que miles de personas se suben a su coche y recorren cientos de kilómetros hasta su destino de vacaciones.

Antes de iniciar este viaje hay que tener varias cosas en cuenta, lo primero es asegurarse de que nuestro coche se encuentra en unas condiciones de viaje óptimas para evitar sufrir algún tipo de percance o accidente por el camino.

Una de las partes en las que más hay que centrarse es en las ruedas del coche, las altas temperaturas y las largas horas de viaje pueden hacer que se desgasten en exceso, lo cual puede repercutir en motivos de seguridad tanto para nosotros como para el resto de usuarios de la vía.

Lo mejor que podemos hacer es llevarlo a un taller de confianza para que las revisen, como en cualquier de los concesionarios oficiales de la Ciutat del Motor, en el Polígon Les Guixeres de Badalona. Aunque, si nos atrevemos a cambiarlas por nosotros mismos, queremos daros algunos consejos de cómo hacerlo de la forma adecuada, qué se necesita y los motivos de seguridad para realizarlo correctamente. Empecemos.

Pasos para cambiar las ruedas del coche

Detenernos en un lugar seguro

Si notamos un pinchazo o si sabemos que algo no va bien, debemos apartarnos de la carretera lo antes posible hasta que podamos detenernos sin ser una molestia para el resto de usuarios. Si podemos hacerlo sobre un terreno liso y firme, mejor. Una vez pongamos el freno de mano y apaguemos el motor, haremos uso del chaleco reflectante antes de salir del coche y colocaremos los triángulos de señalización tanto por delante como por detrás. Recuerda que deben de ser visibles al menos a 100 metros. ¡Ten cuidado con el tráfico durante el proceso!

En caso de que este problema lo tengamos por la noche, también deberemos dejar el alumbrado del coche y las luces de emergencia. Si crees que no vas a poder realizarlo por ti mismo o no has podido estacionar en una zona apartada, llama a los servicios de asistencia en carretera.

Empezando el trabajo

Una vez localizadas las herramientas que vamos a necesitar: rueda de repuesto, gato, llave y tornillos, lo primero que debemos hacer es aflojar las tuercas de la rueda que vamos a cambiar antes de ayudarnos con el gato para levantar un poco el coche. Si nuestra rueda también tiene tapacubos, debemos retirarlo.

Retirando la rueda

Cuando ya tengamos todo listo, nos apoyaremos con el gato para levantar el coche y hacer que la rueda que vamos a cambiar se eleve hasta que no roce el suelo. Será entonces cuando retiraremos los tornillos y procederemos a retirar la rueda.

Un consejo es que podemos colocarla debajo de nuestro coche, junto al gato, de este modo si por cualquier motivo el gato fallase, sería la misma rueda la que actuaría a modo de colchón y evitaría que nuestro coche sufra daños, e incluso nosotros mismos.

Colocando la rueda de repuesto

Una vez colocada la rueda de repuesto correctamente, nos aseguraremos de que está bien encajada, será entonces cuando pondremos los tornillos y los apretaremos con la mano todo lo que podamos.

Apretando tornillos

El siguiente paso es utilizar el gato para que la rueda vuelva a estar en su posición original. Ya podemos retirar el gato y colocar los tornillos con la llave en sus sitios a la vez que nos aseguramos de que están bien apretados.

Otro consejo que podemos daros es que, cuando vuelvas a retomar tu viaje, pares en la primera gasolinera que veas para asegurarte de que la presión de este neumático es la adecuada, de lo contrario, podrías sufrir algún tipo de accidente.

La DGT calcula que en estos fechas festivas nacionales, como la pasada Semana Santa, se producen hasta 15,5 millones de desplazamientos, y la mayor parte de estas escapadas se dan dentro del territorio nacional.

La pasada Semana Santa supuso el primer gran periodo festivo del año que implica un número destacado de desplazamientos, y que tendrá réplicas -en menor escala- en puentes como el del 1 de mayo y los períodos de vacaciones de verano . La DGT calcula que durante esta última festividad se produjeron hasta 15,5 millones de movimientos, el 82,9% de los cuales se hicieron en coche particular. El 16,9% de los viajeros salieron de Cataluña y, en su mayoría, viajaron a otras partes del estado, siendo Andalucía, la propia Cataluña, la Comunidad Valenciana y Madrid las comunidades más visitadas. En este artículo revisamos qué pasos debemos seguir para preparar nuestro coche para escapadas con estas características: de unos 5 días de duración y con destinos nacionales.

 

Revisiones técnicas previas

En este blog hemos revisado otras veces que cuestiones técnicas debemos comprobar antes de salir de salir de viaje con nuestro coche particular. Estos son algunos de los puntos básicos:

  • Comprobaremos el desgaste de nuestras ruedas. Recuerda que si los indicadores de banda están por debajo de los 3 milímetros tendremos que hacer el cambio, mientras que con una presión correcta de los neumáticos tendremos un ahorro de hasta el 20% en el consumo de gasolina.
  • Pasaremos por el taller para revisar tanto el estado de los frenos como los amortiguadores. Como norma general, cambiaremos las pastillas de frenado cada 60.000 kilómetros y los amortiguadores entre los 50.000 y los 60.000 kilómetros.
  • No saldremos sin haber revisado antes los niveles de los líquidos del coche, tanto del aceite como de los frenos, la dirección asistida o el limpiaparabrisas. Con una simple varilla podremos comprobar el nivel de aceite en el coche, y no necesitaremos más que revisar el suelo de donde aparcamos para ver a primera vista si hay fugas.
  • Completaremos el chequeig rápido del coche revisando el funcionamiento de las luces. Comprobaremos que todas funcionan correctamente y tendremos siempre recambios para cada posición.

 

Confort y seguridad

Lo más probable es que en estos días acumulamos kilómetros, por lo que la comodidad en nuestro vehículo es una necesidad si no queremos estropear las vacaciones.

  • Antes de salir, revisaremos el funcionamiento y la carga del gas refrigerante de nuestro aire acondicionado, así como los filtros del climatizador. Si al encender el sistema notamos un mal olor o el coche tarda más de lo normal al enfriarse es probable que esté estropeado.
  • Muchas de las personas que se desplazarán estos días lo harán en familia y, en muchas ocasiones, con niños. Hay que recordar que es obligatorio que los niños por debajo de 1,50 metros vayan en sillas homologadas y adaptadas a su edad y peso. Si no sabes qué silla es la más adecuada para tu hijo o hija, recupera el artículo que dedicamos a Ciudad del Motor a los diferentes tipos de sillas infantiles disponibles en el mercado.
  • Por último, recuerda que es obligatorio llevar el triángulo de seguridad y el chaleco reflectante.

 

Viajar con previsión

El uso de datos nos permite anticipar cuáles serán los momentos con más congestión y que, por tanto, habrá que evitar si tenemos la oportunidad.

En fechas marcadas en rojo en el calendario, como puentes, festivos nacionales o las operaciones salida y entrada del verano, la DGT publica informes con las fechas y las horas más críticas para salir a la carretera.

El mantenimiento de un vehículo puede ser caro si no conocemos las estrategias para evitar las reparaciones más frecuentes de los coches.

Uno de los propósitos de año nuevo que no puede faltar en ninguna lista es conseguir ahorrar. La mejor manera para lograrlo es rebajando los gastos y una conducción eficiente es una de las formas más efectivas para conseguirlo. En este mismo portal hemos explicado cómo reducir el gasto en gasolina. En esta ocasión veremos cuáles son las averías más frecuentes y cómo evitarlas.

Suspensión y barra estabilizadora

Uno de los motivos más recurrentes por tener que visitar nuestro mecánico de confianza es la reparación de nuestras suspensiones y la barra estabilizadora, que es la fijación que une dos ruedas de un mismo eje. En principio, ambos elementos están diseñados para aguantar toda la vida útil del vehículo, ya que tienen un deterioro menor si no conducimos con brusquedad.

Claro que, si los mecánicos no paran de reparar tanto estos elementos es porque nuestra conducción no es la mejor. La mejor manera para garantizar el mantenimiento de estos dos componentes es evitar las situaciones en las que el coche pueda sufrir, como subir sobre el bordillo para aparcar o entrar en los baches artificiales que encontramos en las zonas urbanas sin reducir suficientemente la velocidad.

Con estas prácticas tan habituales acabamos desgastando unas piezas que no deberían sufrir excesivamente y, incluso, podemos acabar partiendo la barra, y su sustitución no es precisamente económica. Al margen de estas dos piezas, las prácticas descritas anteriormente también pueden dañar nuestros neumáticos o las llantas del coche.

Sistema eléctrico

Siendo sinceros, pocas cosas podemos hacemos ante una avería del sistema eléctrico. También es un elemento producido por aguantar la vida útil del coche, pero un error por repercutir en un mal encendido, en la inyección o en el elevalunas, por ejemplo. En general, será el primer elemento que revisarán el taller cuando dejamos el coche.

En situaciones ideales, podemos solucionar el problema reprogramando la centralita, con un coste elevando, pero asumible, pero en algunas situaciones la tendremos que sustituir. Lo más indicado en estos casos es acercarnos a nuestro taller en cuanto nuestro coche en envíe el más mínimo aviso.

Chasis

Si tenemos la opción de aparcar nuestro coche en un espacio cerrado o en zonas urbanas, no debería suceder, pero los coches expuestos a humedad y suciedad pueden llegar a generar óxido en la parte inferior del chasis. El problema de esta avería es que no es visible hasta que no empieza a aparecer por los laterales.

La solución pasa por revisar la parte inferior del coche con la ayuda de un elevador cada vez que tengamos que pasar una revisión. Una detección a tiempo del problema nos permitirá reparar la zona simplemente puliendo el espacio afectado y repintando. Una solución mucho más económica que si actuamos sobre el problema una vez al óxido a aparecido en las partes visibles del coche.

Aire acondicionado

Quizá no somos muy conscientes, pero las cosas también se estropean por no utilizarlas con frecuencia. Y esto es lo que ocurre muchas veces con el aire acondicionado de nuestros coches. Una manera de detectarlo es a través del olor que expulsa o si tira aire caliente incluso cuando seleccionamos las temperaturas más bajas.

En el mejor de los casos, sólo será necesario cambiar el gas del que se alimenta el aire y empezar a pensar en activarlo con más frecuencia. Pero si detectamos el problema demasiado tarde podríamos tener que cambiar el compresor, lo que disparará la factura.

Motor

No dedicamos mucha atención, pero el aceite es un elemento esencial en el funcionamiento del motor y la utilización de un producto en mal estado puede terminar afectando a la salud del coche.

El aceite debe favorecer la lubricación del motor y, para hacerlo, debe estar lo más limpio posible. En caso contrario, el sistema de filtrado del motor se obstruye. Lo mejor es que la solución es sencilla: basta con cambiar el aceite una vez al año.

Debemos tener cuidado también con posibles fugas, ya que puede afectar a la mecánica del coche. Por fe ello, tan sólo tendremos que ver si el coche deja manchas en el suelo cuando lo dejamos aparato o si nuestro vehículo nos indica niveles muy bajas a través de una alarma. Resolver estas fugas no debería suponer una gran inversión.

Las inclemencias del tiempo afectan de manera especial en la conducción, ya sea la lluvia, el viento, la nieve, la niebla o el hielo. Como estamos en invierno y tenemos un territorio de alta montaña en la parte norte del país y un clima de invierno riguroso en las comarcas de interior, no está de más dar algunos consejos sobre la conducción en la nieve.

Si queremos disfrutar de los paisajes nevados de nuestras montañas y hacemos una escapada en coche a la Cerdanya, el Berguedà o la vall d’Àger, debe tener en cuenta las siguientes recomendaciones en caso de encontrar nieve en las carreteras o bien empiece a nevar mientras sueldo en ruta.

Conducir con suavidad y sin movimientos bruscos

Cuando hay nieve, todas nuestras acciones al volante deben ser a cámara lenta, para evitar cualquier tipo de maniobra brusca: no se deben hacer frenadas fuertes, ni aceleraciones bruscas, ni giros excesivos del volante.

Los pedales del freno y del acelerador deben usarse con mucha delicadeza y finura. No aceleramos al salir de una curva hasta que notamos que el coche no resbala de ninguna de las ruedas. De hecho, a la hora de tomar las curvas, no gire el volante más de la cuenta porque podría aparecer el subviraje, que es cuando las ruedas delanteras empiezan a derrapar.

No pise el freno si las ruedas no están rectas. Si lo hace con las ruedas giradas, el coche puede empezar a deslizarse, y en perderíamos el control.

Otro consejo práctico de conducción en la nieve es utilizar el motor como freno, es decir, usar una marcha más corta de la que llevaríamos en condiciones normales. Así evitamos tener que frenar o reducir marchas. En caso de que tenga que frenar para bajar la velocidad, suelte el embrague muy suavemente una vez que haya la haya reducido con el freno.

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Carretera nevada de las Maioles – Martí8888

Reducir la velocidad para facilitar la adherencia y evitar deslizamientos

El deslizamiento es es una de las peores cosas que nos puede pasar, porque perdemos el control del vehículo, que por inercia. Una de las acciones que garantiza una mayor adherencia de los neumáticos en la carretera es reducir la velocidad, porque aumenta la superficie del neumático que está en contacto con la carretera.

Aumentar la distancia de seguridad

La distancia de frenado y la respuesta de la dirección no son las mismas que en condiciones de adherencia, por lo tanto, es imprescindible aumentar la distancia de seguridad que ya dejamos habitualmente con el coche de delante. Nos podemos ahorrar más de un susto. 

Seguir las roderas o huellas dejadas por otros vehiculos

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Máquina quitanieves – Jeroen Kransen

Otro consejo práctico de conducción en la nieve es seguir las roderas que han dejado en la carretera otros vehículos que han pasado antes. Esto nos garantizará una mayor adherencia al asfalto. Por lo tanto, si ves huellas de ruedas en la carretera, no lo dude: seguidlas!

No avanzar si no es necesario

Parece obvio, pero a veces la impaciencia o las prisas nos pueden hacer tomar decisiones poco acertadas. En este caso, aumentar la velocidad para hacer el adelanto puede ser contraproducente. 

¿Qué hacemos si comienza a nevar mientras estamos conduciendo?

Es fundamental llevar siempre las cadenas al coche por si se necesitan en cualquier momento. Y debemos saber ponerlas a las ruedas.

Cuando caen los primeros copos de nieve se producen los mismos efectos que cuando caen las primeras gotas de lluvia (mezcla de agua, polvo y grasa) y transforman el pavimento en una pista muy deslizante. Y lo mismo cuando la nieve es blanda y recién caída. En estos casos, recomendamos poner las cadenas.

Al arrancar el vehículo sobre nieve, es posible que las ruedas patinen y se hundan. Para evitar esta situación, hay que poner las ruedas en línea recta y arrancar el coche con segunda, soltar muy lentamente el embrague -manteniendo una aceleración suave y constantemente y no mover la dirección hasta que el vehículo no esté en movimiento.

cadenas

Cadenas – Dormitori

s consejos de conducción en la nieve

Si la previsión meteorológica avanza que las nevadas serán especialmente fuertes, quizás lo mejor es posponer el viaje. Pero si la tenemos que hacer imperiosamente, revise que el móvil tiene suficiente batería e informamos a alguien de la ruta que haremos.

Si allí donde tenemos que ir sabemos que habrá nieve, más vale que prepare el coche a conciencia, es decir, que revise el estado de los líquidos del vehículo y del limpiaparabrisas, así como el sistema de alumbrado , la batería y el estado y la presión de los neumáticos. Y practicar antes como poner las cadenas en las ruedas motrices.

Esta revisión del coche os la pueden hacer al concesionario. En la Ciudad del Motor de Badalona hay un número importante de concesionarios concentrados en un solo espacio.

El mercado ofrece diversas alternativas para conducir sobre en situaciones de nieve y hielo sobre el asfalto, con cadenas para la nieve más o menos fáciles de instalar y con diversos grados de aherencia.

El pasado 6 de enero, la Dirección General de Tráfico se encontró con miles de conductores parados durante horas en la autopista AP-6, debido a las fuertes nevadas que cayeron ese día en Madrid y Castilla y León. La respuesta de la autoridad de tránsito para evitar que la situación se repitiera en el futuro fue crear un kit antinevadas de hasta 18 objetos y con un coste mínimo de 300 euros que, supuestamente, los conductores deberían llevar a su maletero . Las críticas y burlas en los medios y en las redes sociales no tardaron en llegar, hasta el punto de que la DGT tuvo que retirar su «recomendación». De hecho, el único imprescindible para situaciones así son las cadenas para la nieve. Ahora bien, como las elegimos?

En este blog hemos repasado cómo debemos preparar nuestro coche cuando salimos de viaje. En esta ocasión añadiremos un imprescindible para nuestras salidas durante el invierno.
Abans, però, hem de tenir en compte que no existeix cap llei que ens obligui a portar les cadenes per la neu al nostre maleter, però alhora, la legislació ens obliga a circular amb elles quan entrem en zones on el seu ús és obligatori.

  • Cadenas para la nieve líquidas: la opción más económica del mercado, pero también la menos fiable. De hecho, no se trata de cadenas propiamente dichas, sino de un spray que se aplica sobre el neumático para incrementar la adherencia de las ruedas. Puede ser útil en situaciones puntuales, pero no nos servirá como sustitutivo de las cadenas convencionales cuando su uso sea obligatorio. De hecho, la mejora en que notaremos como conductores será mínima, por lo que su uso no es nada recomendable.
  • Cadenas para la nieve metálicas: se trata de las cadenas más conocidas. Construidas con varios módulos de acero entrelazados, ofrecen una adherencia óptima en condiciones de nieve. Aparte, son la opción recomendable más económica, con precios que pueden ir de los 20 a los 50 euros. Además, se trata de un elemento resistente, por lo que se trata de una inversión menor, pero a largo plazo.

Entre els contres de les cadenes metàl·liques hi trobem la dificultat en la seva instal·lació, així com el soroll que provoquen aquests models en situacions de circulació i les vibracions que provoca en la direcció i en la suspensió.

  • Cadenas para la nieve textiles: las cadenas textiles se han convertido en una opción popular gracias a la facilidad de su instalación. Este producto cubre las cadenas con una funda textil que se sitúa por encima de las ruedas. Ofrecen una adherencia similar a la de las cadenas metálicas y a un precio no muy superior. Además, no tienen incidencia sobre la dirección y la suspensión, a la vez que no generan vibración sobre el volante. A cambio, tienden a estropearse con más facilidad, por lo que su uso es recomendado para trayectos cortos.
  • Cadenas compuestas: una solución similar al de las cadenas textiles, pero donde el tejido es sustituido por una red plástica. Ofrece la misma facilidad para de instalación que las textiles y añade materiales mucho más resistentes, por lo que son mucho más recomendables si debemos hacer un uso frecuente. A nivel de precio, se sitúan sobre los 70-90 euros, un coste similar al de las cadenas textiles de alta gama.
  • Cadenas para la nieve de araña: la opción por los que han de conducir constantemente en condiciones de hielo y nieve. Se trata de una instalación semi-fija, fácil de instalar y muy efectivas. El gran inconveniente es que una parte de las cadenas se montan de forma permanente sobre la llanta y, como no, un precio que puede superar los 500 euros.

Recuerda que no circular con cadenas en situaciones en que su uso es obligatorio puede conllevar multas de hasta 200 euros, además de un riesgo evidente para el conductor y el resto de pasajeros.

 

El frío ha llegado de golpe y la calefacción del coche va a todo trapo. Es el momento de daros algunos trucos y consejos para mantener y optimizar la climatización del coche.

No es un tema menor ni anecdótico, porque gracias a la climatización estamos más confortables (especialmente las personas que conducen) y se contribuye a evitar la fatiga y las distracciones. Está demostrado que conducir con un exceso de calor o de frío puede provocar que disminuya nuestra atención. Efectivamente, la adecuada climatización del coche mejora la seguridad vial (recordemos también que la climatización sirve también para desempañar el parabrisas).

Para optimizar el funcionamiento del vehículo, debemos llevarlo a revisión cada cierto tiempo o cada determinado número de kilómetros. Pero, además de estas revisiones periódicas y necesarias que hacemos en un taller mecánico, los mismos propietarios del coches podemos hacer algunas comprobaciones de vez en cuando que contribuirán a mantener en buen estado los componentes del vehículo.

Este es el caso, por ejemplo, del sistema de climatización. Básicamente, debemos tener presentes estos consejos, que más abajo os contamos uno a uno, para mantener el sistema de climatización del coche:

  1. Aunque no lo necesitamos porque encontramos que la temperatura dentro del habitáculo es la adecuada, nos oblicua a poner en marcha cada 15 días el sistema de climatización para garantizar su correcta lubricación. Así nos aseguramos un rendimiento eficaz y reducimos las averías del sistema.
  2. El aire que nos llega al interior del habitáculo debe estar libre de impurezas y bacterias. Casi todos los modelos de vehículos incluyen un filtro de polen que se cambio en las revisiones periódicas del coche que hacemos en el taller mecánico. Hay que asegurarse de que este filtro se va renovando.
  3. Una fuerte olor de humedad o podredumbre nos avisa que algo no va bien, y la tenemos que llevar al taller para que haga una desintoxicación de los conductos y del sistema.

Para mantener en correcto funcionamiento el sistema de climatización, tanto de frío como de calor, y garantizar unas buenas condiciones, es muy importante mantenerlos en buen estado. Es importante no sólo para adecuar una buena temperatura y un ambiente confortable en el conductor, sino que es fundamental, sobre todo, para que un sistema ineficaz o mal conservado y que no funcione bien puede afectar a la fatiga o el malestar del conductor y de los pasajeros. Un hecho, que además, puede provocar distracciones o, incluso, enfermedades respiratorias o afecciones alérgicas (los conductos del aire deben estar limpios de bacterias e impurezas).

La importancia de lubricación de la climatización del coche

Una correcta lubricación de los conductos del sistema de climatización del coche es lo que garantiza que este funcione adecuadamente. Y esto se consigue accionando el climatizador de manera regular, cada 15 días, aproximadamente, aunque no lo necesitamos para que la temperatura ambiental ya nos garantiza el confort. La rutina de accionar el aire acondicionado regularmente nos ayudará a tener un rendimiento eficaz del sistema de climatización y reducir las averías. Podemos accionar el botón del aire acondicionado o poner a temperaturas bajas el climatizador, en función del sistema que tengamos el coche.

El aire de la climatización del coche

Además de garantizarnos una temperatura adecuada, el sistema de climatización nos aporta aire limpio en el interior del vehículo. La calidad del aire que nos entra nos fundamental: el aire debe ser libre de impurezas y bacterias.

El filtro de polen

¿Cómo evitamos que entren las impurezas? A través del filtro de polen, que asegura que no entre polvo ni otras partículas que ensucian el aire y que pueden producir reacciones alérgicas (como el polen o el polvo). Estos filtros se cambian en las revisiones periódicas de los coches. Es imprescindible hacerlo para que las impurezas se quedan retenidas y si no se cambian, pierden toda su función.


No queremos bacterias!

¿Cómo podemos saber si el aire que respiramos puede tener bacterias? La nariz nos lo dirá. Si al accionar el sistema de climatización del coche notamos un olor a humedad o a moho, significa que los conductos hay microorganismos que, por condensación de la humedad en algún rincón del circuito de ventilación, provocan la creación de moho. Así que, si notamos ese olor, conviene llevar el coche al taller para que realicen una limpieza de desintoxicación al sistema de climatización, con algún producto descontaminante. No es una limpieza cualquiera, es mejor que lo hagan los profesionales.

Si tiene cualquier duda sobre cómo mantener y optimizar el sistema de climatización de su coche, los talleres de los concesionarios de la Ciutat del Motor os darán buenos consejos!

Un cambio de hábitos puede suponer un drástico ahorro en gasolina y una reducción notable de los costes de mantenimiento de nuestro coche. En esta entrada os damos consejos para ahorrar gasolina mientras conducimos.

La gasolina es uno de los gastos más recurrentes por los conductores. Quizá no tan cuantiosa como puede ser el seguro o el paso por el taller mecánico, pero sí mucho más seguida. De hecho, según un estudio de Audatex España, llenar el depósito equivale al 66% del coste de mantenimiento de un coche. Así, si el gasto total de un vehículo con 90.000 kilómetros en las ruedas se sitúa de media sobre los 8.300 euros, sólo la gasolina supondría una inversión de unos 5.300. En artículos anteriores hemos analizado como amortizar la inversión en un nuevo automóvil.

1 – Arranca sin pisar el acelerador

Una costumbre mal extendido entre muchos conductores y que sólo comporta un gasto innecesario de gasolina. La universalización de los motores de inyección hace que la mayor parte de los vehículos arranquen simplemente con el contacto o bien pulsando los pedales de embrague o frenado, que tienen ninguna repercusión en el gasto de combustible.

Lo que sí debemos tener en cuenta es que, si conducimos un diésel, tendremos que esperar un par de segundos antes de arrancar el motor.

2 – No alargues el cambio de marcha

Conducir un coche por encima de las revoluciones recomendadas acelera enormemente el vaciado del depósito. Usar la primera sólo para arrancar, cambia a segunda a los pocos segundos de estar conduciendo y cambia siempre al llegar a las 1.500 revoluciones, si conduces un diesel, o a las 2.000 si tienes un gasolina.

Diferentes estudios demuestran cómo, sólo con una buena utilización de las marchas, podemos ahorrar el consumo de gasolina en un 15%. Dicho de otro modo: 250 euros menos de inversión cada 20.000 kilómetros.

3 – Apaga el motor

La mayor parte de los coches actuales llevan incorporado el sistema Start & Stop, que detiene el coche cada vez que el cuentakilómetros marca 0 km / h. No es un capricho de los fabricantes. Un motor al ralentí durante 10 minutos puede llegar a consumir hasta 0,13 litros de gasolina por cada 100 kilómetros.

Si tu coche no cuenta con el sistema Start & Stop tampoco tienes excusa. Conseguiremos el mismo efecto simplemente apagando el motor cuando estemos parados.

4 – Mantiene una velocidad constante

Una de las peores formas de ahorrar gasolina es una conducción donde la norma son las aceleraciones y frenadas constantes. Trate de mantener un ritmo de circulación constante y respeta la distancia de seguridad con los vehículos de delante para anticiparte a sus acciones y para poder reducir la velocidad con tranquilidad si se da el caso.

5 – Aprovecha la inercia

Recuerda: cada vez que pises el acelerador estarás consumiendo gasolina, por lo que en situaciones como las bajadas quizás no es necesario. Aprovecha la inercia en estas situaciones.

Adelántate también en las situaciones en las que sabes que deberás frenar, como semáforos rojas, y saca el pie del acelerador antes para que el coche pierda velocidad por sí solo.

6- Reduce el uso del climatizador

El aire acondicionado y la calefacción disparan el consumo de gasolina hasta un 25% más que en condiciones normales. En entornos urbanos, por ejemplo, resulta más eficiente conducir con las ventanas bajadas, siempre que sea posible.

A partir de los 100 km/h, sin embargo, conducir con las ventanas abiertas sube el gasto en un 10%.

En cuanto a la calefacción, espera unos minutos antes de activarla, ya que su funcionamiento depende del calor que desprende el motor y el proceso puede llevar un tiempo en activarse.

7 – Reduce el peso

Si tienes que hacer un trayecto largo y necesitas llenar el maletero, reduce al máximo el peso con que cargas el coche. Con el portamaletas lleno, el consumo de gasolina sube un 12% a un ritmo de 120/km.

Si viajas con baca y no debes utilizar, desmonta, puesto que interfiere en la aerodinámica del vehículo y, como mínimo, supondrá un 2% más de consumo de gasolina.

8 – Cuida los neumáticos

La planificación de los trayectos vuelve a ser clave. Simplemente con unos neumáticos con una presión de 0,3 bares inferior a la recomendada, el gasto en combustible crece un 3%. Del mismo modo, evitamos ahorrar en la elección de nuestras ruedas. Unos neumáticos de mala calidad acaban suponiendo una inversión mayor en gasolina.

9 – Haz el mantenimiento del aceite

Revisa los niveles de aceite y cuida de seleccionar el tipo correcto. Una mala selección repercute negativamente en el consumo de gasolina

10 – Planifica los trayectos largos

Una simple planificación previa de la ruta nos puede suponer un gran ahorro. Dar vueltas sin rumbo no sólo nos hará perder la paciencia, sino también algo de dinero. Según la RACE, alargar 10 minutos un trayecto de una hora nos hará subir un 14% el coste en gasolina del trayecto.