Coches híbridos o eléctricos: principales diferencias

¿Coches híbridos o eléctricos?

Uno de los propósitos del vehículo del futuro será la mejora en la emisión de gases contaminantes y, sin duda, este futuro pasa por el desarrollo del coche eléctrico hasta el punto de llegar a ofrecer las mismas prestaciones que los vehículos convencionales. El término medio lo encontramos en los híbridos, que aplican la tecnología de los eléctricos, pero sin perder las características de los motores a combustión.

Ambas opciones se han convertido en una alternativa cada vez más convincente para los conductores. En España, la suma de coches eléctricos e híbridos representa ya el 2,6% de los vehículos del parque automovilísticos. Pero existen grandes diferencias entre las dos opciones. Diferencias que condicionarán nuestra elección en función de nuestras necesidades.

Repasamos estas diferencias.

Diferencias entre coches híbridos y eléctricos

Sistema propulsión

La diferencia más evidente es el sistema de propulsión que utilizan ambos modelos. El coche eléctrico se mueve gracias a la energía que proviene de sus baterías, que funcionan como motor. Estas baterías se cargan como cualquier otro aparato electrónico que tengamos en casa: enchufándolo a la pared.

Por su parte, el coche híbrido se soporta en dos sistemas para funcionar: los motores convencionales y un motor eléctrico que sirve como soporte en las aceleraciones y en la circulación a baja velocidad, básicamente en entornos urbanos.

Dentro de los híbridos también debemos diferenciar los que presentan un enchufe. En estos coches, el motor eléctrico tiene un mayor protagonismo, ofreciendo más autonomía en su funcionamiento.

Consumo

En este aspecto, la diferencia es clara. Si hablamos de gasolina, el coche eléctrico simplemente no consume. En el caso del híbrido con enchufe, la mayor parte de los modelos pueden reducir su consumo y las emisiones entre un 65 y un 75%, si lo comparamos con los vehículos convencionales. Podemos encontrar opciones con medias de consumo inferiores a los 2 litros a los cien kilómetros, mientras que los coches a gasolina o gasóleo se mueven entre los 5,5 y los 7 libros cada cien kilómetros.

Emisiones

El gran punto a favor de los coches eléctricos, que, al estar impulsados únicamente por la energía acumulada en sus baterías, garantizan 0 emisiones. Se puede argumentar que, a cambio, el consumo energético resulta excesivo, pero la realidad es que los modelos actuales generan movimiento a partir de casi toda la energía del motor y se recargan con su uso, aprovechando, por ejemplo, las bajadas.

Los híbridos, por su parte, funcionan básicamente como un coche convencional, con la diferencia que anulan una mínima parte de las emisiones al detener el motor cuando el coche está parado o en los momentos en que el motor eléctrico funciona como soporte o como sistema de propulsión principal.

Por su parte, los híbridos con enchufe mejoran notablemente el factor contaminante de los híbridos convencionales. Con la batería cargada, muchos modelos pueden llegar a reducir entre un 20 y un 30% el consumo de gasolina y la emisión de gases contaminantes.

Autonomía

Si la falta de emisiones era el gran punto fuerte de los eléctricos, la autonomía es su talón de Aquiles. A pesar de las mejoras que se han introducido, los modelos presentan una autonomía de entre 150 y 200 kilómetros, aunque ya existen modelos que pueden llegar a los 300-400 kilómetros. No es un gran problema si hacemos un uso urbano, pero puede quedar corto si necesitamos un largo desplazamiento. Más aún si tenemos en cuenta que necesitaremos entre 6 y 12 horas para la carga de baterías.

Los híbridos, en cambio, presentan autonomías similares a los coches convencionales, con el inconveniente de que el uso exclusivo de las baterías eléctricas es limitado. Los híbridos normales pueden funcionar en modo exclusivamente eléctrico unos 2 o 3 kilómetros, mientras que los híbridos con enchufe pueden llegar a los 25 o 50 kilómetros.

En los híbridos las baterías del motor eléctrico se recargan básicamente por energía cinética que se genera en las frenadas o aceleraciones, mientras que en los híbridos con enchufe las baterías se cargan directamente desde una toma de corriente, hecho que permite tener la carga de la batería más optimizada y utilizar en más ocasiones el motor eléctrico.

Si tienes cualquier consulta sobre los coches híbridos o eléctricos en cualquier de los concesionarios de la Ciutat del Motor te podremos resolver tus dudas y asesorarte sobre este tipo de vehículos. Contacta con nosotros y reserva una visita.

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