Todos esperamos con ganas los meses de verano para poder irnos de vacaciones, aunque solo sean unos pocos días. El problema llega cuando tenemos que lanzarnos a la carretera cientos de kilómetros y, además, viajar con bebés.

Para que podamos realizar el viaje de una forma cómoda y segura, es necesario que tengamos en cuenta algunos consejos, aunque también debemos preparar a los más pequeños de la casa para que tengan una actitud positiva sabiendo que se divertirán cuando lleguemos.

Consejos para viajar con niños

1) Lo primero que debemos de tener en cuenta antes de viajar con niños, es la seguridad. Es de vital importancia que dispongamos de un sistema de retención infantil homologado, que esté adaptado a sus características (peso, altura, edad…).

Si nuestro pequeño no supera los 1,35 metros de altura, es obligatorio que utilice este sistema de protección. Debemos de tener en cuenta que, en caso de que se produzca un accidente, este sistema logrará reducir en un 75 % el riesgo de muerte y un 95 % el de lesiones.

Si nos decantamos por no utilizarlo, no solo estaremos haciendo frente a una multa y retirada de varios puntos del carnet de conducir, sino que la seguridad y la vida del menor estará en riesgo.

2) La mayoría de los padres no prestan atención a la ropa que llevan los niños en el momento del viaje. Vamos a pasar muchas horas en el vehículo sin apenas movernos, por lo que adquiere una gran importancia que sea cómoda, no cause picores ni proporcione frío ni calor.

Nuestra mejor opción es la ropa de algodón transpirable, que no se ciña a nuestro cuerpo y que nos permita movernos y expresarnos sin ningún tipo de complicación.

También debemos de tener en cuenta la temperatura a la que nos encontraremos durante todo el trayecto. Lo más aconsejado es intentar mantenerla entre 21 y 23 ºC. Con este rango nos estaremos asegurando de que no será muy caluroso, pero tampoco extremadamente frío.

3) Dejaremos a un lado la comida copiosa y/o pesada, tanto para nosotros como para los niños. El principal problema que nos encontraremos al realizarla es que puede provocarnos mareos. Como adultos, podemos aguantarnos si sentimos malestar, pero los más pequeños estarán continuamente llorando y quejándose, provocándonos una situación estresante que desencadenará en no prestar a la carretera la atención que se merece.

4) Es normal que los niños a partir de los 3 años de edad sufran mareos cuando hacen viajes largos, esto es debido a que su cerebro aún no está coordinado del todo y todas las sensaciones que percibe harán que pierda el equilibrio.

Para evitar esto podemos situar la silla homologada del pequeño en la parte central trasera del vehículo, el objetivo es que fije su vista en un punto lejano y evite esas sensaciones. Si notamos que está sufriendo los primeros síntomas (dolores de cabeza, quejas, sudor…), es preferible que paremos 5 minutos y dar una pequeña vuelta o abrir la ventanilla para que el aire nuevo refresque la parte interior del vehículo.

Viajar con niños puede ser una apuesta arriesgada, sin embargo, con estos consejos estaremos totalmente preparados para disfrutar de un viaje tranquilo y sin sobresaltos.

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