El ritmo de la evolución tecnológica y la creación de normativa específica condicionan el futuro de los coches autónomos.

Cuando hablamos de innovaciones aplicadas a los coches encontramos todo tipo de opciones: novedades en seguridad, aplicaciones tecnológicas, monitores para detectar el cansancio y la salud del conductor, … Pero la gran tendencia a la que apunta el sector por el futuro es la conducción autónoma. En Ciudad del Motor hemos visto como los nuevos actores de la industria, como Google, Apple y, sobre todo, Tesla y Uber, están dando pasos de gigante en dotar de autonomía los coches, al tiempo que las marcas tradicionales investigan para no perder el tren que marcará el futuro. Sin embargo, incógnitas como el tiempo que se tardará en desarrollar un sistema 100% fiable y aspectos como la adaptación de la legislación a la realidad que ha de venir nos obligan a hacernos una pregunta: cuando llegará definitivamente la conducción autónoma?

Estado de la cuestión

Encontrarnos un coche en circulación sin conductor nos puede parecer más propio de una escena de Blade Runner que de una realidad que podemos encontrar circulando por nuestra ciudad. Pero la conducción autónoma ya es real en metrópolis como Singapur, que ha sido la primera en presentar un servicio de taxis con vehículos autónomos, gracias a la empresa americana NuTonomy. El usuario sólo tiene que pedir el servicio a través de una app y, en pocos minutos, se encontrará con un vehículo sin conductor capaz de circular por las calles de la ciudad sin asistencia humana. Por ahora, el proyecto está en fase de pruebas, por lo que cada vehículo cuenta con un ingeniero a la posición del piloto, para evitar posibles imprevistos. La empresa espera poder prescindir de ellos durante este 2018. Por el momento, los resultados son tan positivos que se está aplicando el mismo programa a zonas restringidas de Boston.

La última marca en dar a conocer su programa de autonomía es Renault, con la presentación del Symbioz, el prototipo de lo que debe ser su primer coche autónomo. La marca francesa programó, a finales de 2017, una serie de paseos a periodistas especializados por las afueras de París. Por ahora, el Symbioz es un vehículo con capacidad para circular sólo por autopistas, gracias a una tecnología basada en 34 sensores y un sistema de mapas digitales. La marca espera tener este modelo preparado para circular por todo tipo de vía y comenzar su comercialización 2023.

Y la marca que más expectativas está despertando en esta cuestión es Tesla. De hecho, la firma de Elon Musk presume de estar preparada para la conducción autónoma desde 2016. Sus modelos incorporan la opción de piloto automático por tramos de alta velocidad, aunque su uso no está validado por la ley. Se trata de un sistema que entraría en el Nivel 3 sobre de 4 de conducción autónoma, lo que significa que la función Autopilot el activará una persona y que el conductor debe mantenerse al volante.

La empresa, sin embargo, ya ha avanzado hacia la autonomía total con el lanzamiento del software Autopilot 2.0, una actualización que promete llegar al nivel 4 de conducción autónoma. Es decir, un sistema en el que el coche no necesita ningún tipo de intervención humana.

Entornos controlados

Ahora bien, todos los ejemplos expuestos sólo están en fase de pruebas o, incluso, presentan opciones que legalmente no se pueden utilizar. Lo mismo sucede con experimentos como Firefly, de Google – que era capaz de hacer solo trayectos por dentro de las instalaciones del empesa- o el Proyecto Titan de Google, que prevé aplicar la autonomía vehículos Lexus para hacer pruebas para las carreteras de California.

Si la conducción 100% autónoma todavía no es una realidad es que, primero, la tecnología está en plena fase de desarrollo y pruebas y, después, por la necesidad de crear leyes que contemplen esta innovación y fijen responsabilidades en caso de accidente.

Los primeros pasos están dadas. La Comisión de Comercio del Senado de Estados Unidos ya ha aprobado una ley que permitirá a los fabricantes comercializar hasta 15.000 vehículos autónomos durante un año. El objetivo es probar la conducción autónoma para reducir la siniestralidad en las carreteras. Si la estadística de accidentes mortales se reduce con estos modelos, el Gobierno Federal permitiría vender hasta 80.000 coches más anuales por marca.

En España, la ley prevé desde el 2015 que los fabricantes hagan pruebas de sus vehículos, y los conductores de Tesla pueden utilizar la función semiautomática de la marca, hasta el punto de poder abandonar el coche en el momento del aparcamiento automático.

El próximo paso pues es crear un código de circulación adaptado a los nuevos vehículos y en sus innovaciones tecnológicas. Aunque no es un elemento habitual en nuestro día a día, pero el coche automático está más cerca de ser realidad que de quedarse en la ciencia ficción.

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