Escapada amb cotxe a la Terra Alta - Plaça de la porxada d'Horta de Sant Joan

Cruzamos las montañas de Tivissa y Vandellòs por la C-44 con el único objetivo de llegar a Mora la Nova y cambiar de carretera: ‘subimos’ a bordo de la N-420 para recorrer los principales núcleos de la Terra Alta. Esta escapada en coche en la Terra Alta incluye bodegas, paisajes de viñedos, un pueblo derruido por los bombardeos, un río donde hacer un baño refrescante y edificios renacentistas únicos en nuestro país. Quién lo quiere perder?

La primera parada es Corbera d’Ebre. Envuelto por las sierras de Cavalls y Pàndols, el pueblo antiguo sufrió los estragos de la batalla del Ebro, y fue bombardeado sin piedad hasta derruir completamente. Es el pueblo viejo, que se conserva en la parte alta de la ciudad actual. El preside la iglesia de San Pedro y todo el conjunto queda en pie como testigo mudo de la batalla del Ebro y de toda la Guerra Civil. Vale la pena visitarlo y disfrutar del Abecedario de la Libertad, una muestra de arte al aire libre que contiene 28 letras ubicadas en diferentes lugares del pueblo. Una visita imprescindible.

Escapada en coche Terra Alta: Corbera de l'Ebre

La iglesia de Sant Pere, en el pueblo viejo de Corbera d’Ebre. Crédito: Enfo

La bodega modernista: qué joya!

La misma N-420 nos lleva hasta Gandesa, la capital de la Terra Alta. Un señor bodega modernista nos recibe sólo llegar. Es una de las obras más emblemáticas del arquitecto Cèsar Martinell. Se organizan visitas guiadas que incluyen la cata de los vinos que se elaboran. Una buena ocasión para que nos expliquen que la cubierta interior de las naves es diferente a todas las anteriores que había hecho Martinell. Esta vez, el arquitecto prescindió de la madera y de la estructura a dos aguas y apostó por las bóvedas de ladrillo, que descansan directamente sobre los arcos parabólicos. El uso de la ‘nueva estructura, que eliminaba la madera, no fue fruto de la casualidad: debido a la Primera Guerra Mundial, los materiales de construcción se encarecieron, y el precio de la madera subió mucho.

Escapada en coche Terra Alta - La Bodega de Gandesa

La bodega modernista de Gandesa. Crédito: Maria Rosa Ferré

Tras saber estas curiosidades, nos adentramos en el casco antiguo y disfrutamos de los soportales de la plaza de la Iglesia, algunas casas señoriales que se hacen mirar y las ventanas de estilo gótico de la antigua Casa de la Villa.

Una cata de la Vía Verde

La escapada en coche por los pueblos de la Terra Alta continúa en Bot, donde llegamos desde Gandesa por la TV-3531. Del pueblo, enseguida nos llama la atención la iglesia de Sant Blai, de estilo renacentista. No muy lejos, podemos admirar la Casa de Paladella, una vivienda señorial de finales del siglo XVII.

Uno de los principales atractivos de Bot es la Vía Verde de la Terra Alta. La antigua estación del tren que unía Tortosa con la Puebla de Híjar está situada a pocos metros del casco urbano: no nos será difícil pasear un rato por este itinerario llano que aprovecha el espacio que ocupaban antiguamente las vías.

En coche hasta Horta de San Juan

Pero no nos detenemos aquí, sino que continuamos nuestra escapada en coche hasta Horta de Sant Joan, uno de los caramelitos de la excursión. Llegamos por la carretera T-334. Es un pueblo muy bonito e inspirador. “Todo lo que sé lo he aprendido en Horta”, dijo Pablo Picasso, que comenzó a coquetear con el cubismo observando los paisajes abruptos y agrestes de estas regiones, en el Parque Natural de los Puertos. Podemos conocer la huella que Horta dejó en Picasso y la huella que Picasso dejó en Horta en el Centro Picasso, que recoge reproducciones de las obras que el artista pintó en las dos estancias que hizo a la población, los años 1898 y 1909.

Escapada en coche Terra Alta: Horta de Sant Joan

El pueblo de Horta de Sant Joan. Crédito: Hans Hillewaert

No marcharemos de Horta sin dar una vuelta exhaustivo por su casco antiguo. Un núcleo medieval formado por calles tortuosas, casas de piedra y soportales encantadores. La plaza de la Iglesia es el centro neurálgico de este bonito núcleo, y se encuentran el Ayuntamiento, un edificio renacentista del siglo XVI, y la iglesia de Sant Joan Baptista, de estilo gótico y renacentista. Pero no lo habremos visto todo si no pasamos por delante de la Casa de la Comada y de la Casa Pessetes, dos centros renacentistas. En suma, una delicia.

Escapada en coche a la Terra Alta - Plaza de la porxada de Horta de Sant Joan

La plaza porxada de Horta de Sant Joan. Crédito: Àngela Llop

El colofón: un baño en el charco del Vidrio

Arnes también es un pueblo lindo y de visita imprescindible. Hacemos cabeza desde Horta de Sant Joan por las carreteras T-334 y T-333. Paseando por sus calles, nos deleitamos con los edificios góticos que se conservan, el Ayuntamiento renacentista -espectaular-, las casas palacio, la iglesia barroca de Santa Magdalena, los porches y los portales de acceso al pueblo. Y todo, recogido alrededor del castillo.

Aparte de la excelente patrimonio histórico y artístico que se atesora, esta escapada en coche nos permitirá descubrir un patrimonio natural increíble, y es que el término está bañado por dos ríos, el Algars y Estrets. En ambos ríos, hay unos charcos de aguas cristalinas, como el charco del Vidrio, que invitan al baño y terminar esta escapada en coche con una zambullida muy refrescante.

Recuerde que si hay que preparar el coche para hacer la escapada, lo mejor es visitar el concesionario oficial. En la Ciutat del Motor de Badalona hay un gran grupo de concesionarios concentrados en un solo espacio.

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