El Pedraforca, amb els dos pollegons i l'enforcadura al mig

Ya es primavera! Y tenemos ganas de naturaleza desbordante, montaña y oxígeno. Elegimos el macizo del Pedraforca para comenzar a oler la primavera por varios motivos: las hayas se recuperan de invierno y empiezan a verdear, los bosques de pinos y abetos son bien frescos y las flores comienzan a pedir turno para exponerse a los rayos del sol. Empezamos la escapada en coche al Pedraforca!

El Pedraforca, amb els dos pollegons i l'enforcadura al mig

Pedraforca, con los dos picachos y la enforcadura en medio. Créditos: Mikipons

Como un espejismo

La carretera que nos llevará al macizo del Pedraforca es la B-400, que cogemos desde la C-16. Poco después de pasar el núcleo de Maçaners, que nos queda a la derecha, el Pedraforca nos aparece delante como un espejismo. Pero no es una ilusión óptica: su singular silueta, formada por dos picachos, es bien real! Y a partir de ahora, será omnipresente.
La siguiente parada de la escapada en coche al Pedraforca es el pueblo de Saldes, donde destacan la iglesia de San Martín de Saldes y el antiguo castillo de Saldes, con la linda iglesia de Santa María, el edificio mejor conservado de este conjunto fortificado situado sobre los acantilados que dominan el pueblo.

Les restes del castell de Saldes

Los restos del Castillo de Saldes
Créditos: EliziR

 

Hacia un mirador de vertigen

Desde Saldes, nos dirigimos al mirador del Pedraforca (o de Gresolet). Tomamos la carretera B-400 en dirección a Gósol y a 1 km cogemos un desvío a mano derecha hacia el mirador (está señalizado). Seguimos la carretera vecinal durante 4,5 km hasta llegar al aparcamiento.
¿Qué nos espera, en el mirador? La inmensidad! Situado en la falda del mismo Pedraforca, este mirador es uno de los lugares más visitados cada año del Parque Natural del Cadí-Moixeró. No es casualidad: está ubicado en un lugar de vértigo, sobre un aterrador despeñadero sobre el valle de Gresolet. Espectacular! Y la pista asfaltada que recorremos para llegar va ganando altura, y los picachos de roca caliza del Pedraforca nos quedan cada vez más cerca.

La vall de Gresolet, ufanosa amb l'arribada de la primavera.

El valle de Gresolet, ufana con la llegada de la primavera. créditos: Merdaseca

Entre la sierra del Cadí y la sierra d’Ensija

Una vez en el mirador, dirigimos la mirada a ambos lados. Por un lado, tenemos la parte más oriental de la sierra de Cadí, con el Comabona y la sierra Pedregosa intentando tocar el cielo. A su pie hay, como dos hormiguitas, el santuario y el refugio de Gresolet.
Si dirigimos la mirada hacia el sur, nos encontramos ante el magnífico valle de Gresolet, surcada por el torrente de Gresolet y tapizada de bosques a ambos lados. Y, al fondo, asoman la Tosa y Puigllançada, a la izquierda, y la sierra de Ensija, a la derecha. Un paisaje precioso, que en primavera es de color verde puro.

La capçalera de la vall de Gresolet, al peu del Comabona i del puig de Terrers

La cabecera del valle de Gresolet, al pie del Comabona y del monte de Terreros Créditos: Solde

 

El refugio al pie de la cara norte

La pista asfaltada que nos ha llevado hasta el mirador continúa hacia arriba, hacia el refugio de Lluís Estasen, que lleva el nombre del alpinista, escalador y esquiador de montaña que abrió dos vías de escalada en el picacho Superior del Pedraforca, 1922, y que en 1928 abrió la vía que lleva su nombre en la pared norte de la montaña. Es la cara que vemos precisamente desde el refugio, punto de paso obligado si se quiere subir a la cima.
Llegamos al refugio en 15 minutos a pie desde el mismo mirador de Gresolet (los últimos 200 metros transcurren por un sendero entre abetos). Vale la pena ir, porque se encuentra en la Jaça los Prados, un espléndido prado al pie de la desafiante pared rocosa del Pedraforca.

El refugi i el santuari de Gresolet


El refugio y el santuario de Gresolet Créditos: EliziR

 

Todas las caras del Pedraforca

Volvemos a la carretera B-400 por la pista asfaltada por donde hemos venido. Nuestra próxima parada es Gósol. Queremos ver todas las caras del Pedraforca! El primer aperitivo lo hacemos desde el mirador del Rosario, al final de la calle de la Canal, donde está la ermita que da nombre al mirador. Desde aquí vemos también la imagen de postal del pueblo, con el Pedraforca que se alza, imponente, al este.
Continuamos por la B-400, que ahora se convertirá en la C-563, en dirección a Josa de Cadí y, en el cuello de Josa, a la izquierda de la carretera, nos detenemos en el mirador del mismo nombre. Aquí el Pedraforca ya se nos aleja, pero lo vemos desde una perspectiva diferente, inédita, no tan fotografiada pero no por ello menos bonita. El pueblo de Gósol, con sus casas de piedra, nos queda al pie, entre campos de cultivo y bosques de pino rojo y pino negro.

El nucli de Gósol, amb el castell al capdamunt del turó

El núcleo de Gósol, con el castillo en lo alto de la colina Créditos: Jorge Franganillo

 

Picasso y Gósol: punto y final a la escapada con coche al Pedraforca

Después de habernos oxigenado la mirada y el alma, volvemos a Gósol y nos perdemos entre sus calles hasta llegar a la iglesia de Santa María del Castillo, ubicada en el punto más elevado del recinto fortificado. El elemento más destacable es la torre cuadrada, de origen prerrománico, adosada al templo. Una escalera nos permite subir en lo alto, desde donde tenemos una magnífica vista del núcleo fortificado.
Desde aquí, nos damos cuenta por qué la estancia que la primavera y el verano de 1906 hizo Picasso en Gósol fue tanto inspiradora para su investigación artística, y que supuso una evolución determinante del arte del siglo XX. En el Centro Picasso veremos una reproducción de las obras más representativas de Picasso que se atribuyen al período gosolense del artista.

L'església de Sant Martí de Saldes, amb el Pedraforca al fons

La iglesia de San Martín de Saldes, con el Pedraforca al fondo Créditos: Mafoso

Más escapadas con coche a la montanya

Si os ha gustado esta escapada en coche al Pedraforca, entre paisajes nevados, también os gustarán la escapada en coche en el valle de Camprodon, la escapada en coche a los valles de Àneu, la escapada en coche a la Alta Ribagorça, la escapada en coche al valle de Cardós, la escapada en coche al Baridà, la escapada en coche al valle de Núria y la escapada en coche en Salardú.

Los consejos que debes tener en cuenta

Recuerde que vaya a la alta montaña, y prepare bien el coche. En la Ciutat del Motor de Badalona encontrará todos los concesionarios, y estará muy bien asesorados.

0 comentarios

Deja un comentario

Participa y deja tu comentario
Siéntete libre de contribuir!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *